Comprometerse con una vida justa  

 

Brenda Delabra

Invitó nuestro Obispo a los jóvenes que recibieron el sacramento de la confirmación y a los fieles que les acompañaron    

 

Dar testimonio de fe es actuar para mejora la sociedad. Fotografía: Brenda Delabra

En la solemnidad de la Santísima Trinidad, Monseñor Raúl Vera López dio el sacramento de la Confirmación a jóvenes y señoritas que pertenecen a la rectoría de Nuestra Señora del Sagrado Corazón a quienes les dijo el sacramento es para ser personas que generen la comunión en la sociedad que requiera de una vida de justicia, fraternidad y el cuidado de la dignidad personal.

Desde el inicio de la Santa Misa, que fue concelebrada por el padre Omar Solís OM., y el diácono Mauricio Becerril OM., nuestro pastor hizo un llamado a la feligresía presente a ser vehículos de conversión desde sus hogares hasta hacer eco en la sociedad, siguiendo el ejemplo de Jesús como hijo de Dios, a quien siempre obedeció y dio su vida por salvar del pecado a la humanidad, citó a Santa Catalina de Siena: “Ella veía el alma de los presentes y los ausentes, su espíritu, ella le dijo a su director espiritual ‘vale la pena invertir toda la vida para salvar solo un alma, que no se pierda porque es la cosas más hermosa’. Nosotros somos hechura de Dios, somos hechos a imagen y semejanza de Dios, y somos producto de la inteligencia bella y preciosa y suave de Dios”.

Quienes actúan contra esta naturaleza son indolentes, insensibles al no conmoverse ante el dolor humano, el no llorar por las desgracias de los hombres que piensan en beneficio propio para dañar a otros seres humanos, no actúan a imagen y semejanza de Dios.

“Ser seres humanos es ser semejantes a Dios y sentirse impactado en lo más hondo del corazón por el amor a nuestros semejantes, por las personas que no están caminando hacia la realización grande de la vida humana, esto es algo que tenemos que entender, al estar reflexionando hoy sobre la Santísima Trinidad, la Trinidad es un misterio de amor hermosísimo, el amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es algo que nos va a robar, nos va a llenar, ese misterio del amor de Dios nos va a llenar toda la vida”, destacó el fraile dominico.

Sean semejantes a Dios. Fotografía: Brenda Delabra

Este amor debe aplicarse en entender lo que el Evangelio nos da, el verdadero sentido de la vida humana, en donde los valores universales nos llevan a conocer cómo debe fundarse una organización política, el sentido de la economía, el uso de la ciencia, la organización internacional, mantener la dignidad humana, la libertad humana y no ser cómplices de quienes actúan como las grandes empresas en países como los de Centroamérica donde se ha creado la injusticia y la migración forzada.

“Van con el compromiso de generar la comunión, la fraternidad, la justicia y el amor en el mundo, ese es nuestro compromiso, no nada más venir a los templos y cumplir. Los sacramentos son para que seamos personas sanas, sabias, distinguir el bien y el mal en esta sociedad que se organiza, hay muchas preguntas con los migrantes, tener un referente de juzgar las políticas del mundo, la economía, buscar los antivalores de los políticos porque esto está pasando en Europa, lo mismo que hacen con los centroamericanos, los cubanos y haitianos. Están aquí para comprometerse con una vida justa”, puntualizó el Obispo.

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