Celebran Jubileo Diocesano por los desaparecidos

Esmeralda Sánchez

esmeraldasanchez@diocesisdesaltillo.org.mx

Piden familias orar por quienes les fueron arrebatados

310816FUNDECMISA3

Familias del colectivo FUUNDEC-FUUNDEM celebraron el Jubileo Diocesano por los desaparecidos.

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y dentro del Jubileo Diocesano 2016 “Al encuentro de las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos y claman verdad y justicia”; este martes el Obispo de la Diócesis de Saltillo Fray Raúl Vera López presidió la misa para las familias de las personas desaparecidas en Coahuila, con la asistencia de miembros del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México.

Durante la celebración eucarística, los familiares presentaron sus testimonios y agradecieron a la comunidad extender sus oraciones por sus desaparecidos; Guadalupe Cepeda, madre de Raúl Ignacio Reyes Cepeda, desaparecido el 9 de abril del año 2009 en Piedras Negras, expresó que su hijo “tenía un nombre, un apellido, una familia… hoy tiene un número”.

Las familias recalcaron que su lucha es por sus desaparecidos y por todos los que viven esta tragedia en la sociedad, pero principalmente porque no debe continuar. Al grito de “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, se fueron sucediendo las historias y María Guadalupe Álvarez García, hermana de Jaime César Álvarez García desaparecido el 6 de enero de 2012 en Piedras Negras, Coahuila; dijo que al igual que todas perdió a un familiar pero encontró una familia en FUUNDEC donde existe el apoyo al pasar por un dolor que les es común, para volver a estar con los suyos.

Lourdes Herrera, madre de Brandon Esteban Acosta Herrera, desaparecido el 29 agosto de 2009, junto con su esposo Esteban Acosta Rodríguez y dos de sus cuñados Gualberto y Gerardo Acosta Rodríguez, apuntó que pese a siete años de angustia “segumos en pie, seguimos en la lucha”.

 

Un ejemplo las familias: Fray Raúl Vera

En su homilía fray Raúl Vera expresó su reconocimiento a las familias al recalcar que son ellas con su trabajo las que han logrado avances en la problemática de la desaparición en México, ante unas autoridades que no han demostrado interés por resolverla; añadió que como ciudadanos debemos exigir que se investigue y se dé con el paradero de las personas que han sido arrancadas de sus familias por la violencia que priva en el país.

“Ustedes hermanos que forman parte de esta familia que empezó como FUUNDEC y ahora es FUUNDEM, dan testimonio de que es imposible para la familia humana cumplir con el proyecto que Dios tiene para ella, si cada quien parte al camino por su lado. Ustedes nos han enseñado en esta búsqueda que no cesa, que es la única manera en la que nosotros podemos reparar este camino lleno de escollos que malos pastores han creado, y aquí nos incluimos nosotros”.

Dijo que como pastores “tenemos que seguir evangelizando con mayor intensidad, hacer un trabajo pastoral mucho más cercano a la sociedad, explicar con mucha claridad cómo la justicia y la misericordia van en primer lugar en el corazón de Dios y que todos tenemos que impregnar a la sociedad de esto; haciendo proyectos pastorales mucho más amplios, tenemos que lograr tocar los corazones y a las personas”. Sostuvo que precisamente por eso se celebra este Jubileo Diocesano, en el marco del Jubileo de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco, ademas del Día Diocesano de las Víctimas de Desapariciones Forzadas el último domingo del mes de agosto.

En el caso específico de la desaparición y desaparición forzada, apuntó que como sociedad “tenemos que exigir a las autoridades verdaderas estrategias de búsqueda… (que se establezca) un procedimiento inmediato con toda claridad cuando hay una persona que no aparezca, que es precisamente la estrategia de horror que el gobierno mexicano ha implementado para controlarnos a nosotros: el dejar en la impunidad los delitos como éste de la desaparición forzada, o hacerse cómplices de esto, lo único que delata es que la violencia es utilizada como una estrategia de control para tenernos ocupados y con temor, y ellos seguir saqueando este país”.

310816FUNDECMISA1

Como uno solo, las familias elevaron las plegarias para volver a encontrarse pronto con quienes les fueron arrebatados.

Resaltó como un ejemplo a la sociedad el hecho de que las familias de personas desaparecidas han logrado crecer y fortalecerse
como colectivo, levantarse del horror en que las sumieron; y les aseguró que Nuestro Señor Jesucristo valora especialmente a quienes pasan por estas pruebas, “él es nuesta fuerza y por eso vale mucho más la eucaristía que estamos celebrando, recibe Jesús con mucho cariño sus lágrimas y tiene el poder para hacer justicia con aquellos indolentes que están provocando que esto suceda”.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
YOUTUBE