Adquiere compromiso pastoral

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Nuestro nuevo sacerdote tiene la encomienda de trabajar para que el pueblo sea luz en las tinieblas de la sociedad actual

Monseñor Raúl Vera saluda al diácono y su familia

Fieles, amigos y sacerdotes que acompañaron en su formación al diácono Antonio Medel, fueron testigos ayer de su ordenación sacerdotal en la parroquia Santiago Apóstol en Monclova, celebración en la que nuestro Obispo Raúl Vera López invitó a ser luz en el mundo actual y donde no se ha vencido a las tinieblas.

Poco después de las 18:00 horas cerca de 30 sacerdotes acompañaron en la procesión hacia el templo al diácono, quien al ingresar se sentó junto a su madre, la señora Antonia González viuda de Medel. Al iniciar la Celebración Eucarística donde también litúrgicamente se conmemoró el Bautizo de Jesús, las emociones estuvieron a flor de piel, pues en el saludo de Fray Raúl Vera pidió por el nuevo sacerdote, así como unirnos en oración por el padre Joaquín Hernández y su familia.

Tras escuchar las lecturas del día y el Evangelio de Mateo, Antonio Medel González fue presentado ante nuestro Obispo Raúl Vera López y nuestro Obispo Emérito Francisco Villalobos Padilla, ambos aceptaron al candidato a sacerdote. Luego Monseñor Vera López, dirigió la homilía reflejada en la realidad que como país vivimos.

“Jesús viene a recorrer en la historia humana, el grande pasaje, la grande epopeya de salvarnos, y para vencer el mal fue un giro con el Espíritu, pero él nos da su Espíritu para que nosotros ungidos por ese Espíritu también venzamos el mal; no sólo en lo individual, no. Dios se formó un pueblo, para que ese pueblo iluminara al mundo por dónde debe ir el recorrido verdadero de la historia de la humanidad, Dios vino no sólo a santificarnos personalmente, el Espíritu Santo no sólo santifica nuestra vida individual como si estuviéramos aislados, santifica nuestras relaciones como seres humanos, primero en la pequeña familia, santifica la relación entre la esposa y el esposo, santifica la relaciones entre los padres y los hijos, los hijos y los padres, santifica nuestras relaciones en el mundo, santifica nuestras relaciones en el mundo político. Las relaciones tanto entre los que están en los equipos de gobierno, como las relaciones de los equipos de gobierno con el pueblo deben ser relaciones en donde se de la justicia y el derecho sea lo que mande, es donde el respeto a la dignidad humana sea la que mande, lo mismo en las relaciones empresariales entre el consejo de administración, entre el gerente y todo el resto de los empelados, entre los patrones y los obreros deben ser movidas y santificadas por la justicia y en todo debe brillar la dignidad de las personas. Esta es nuestra tarea, por eso somos un pueblo que debe brillar porque hace brillar y establece la justicia”.

“El mundo de las tinieblas no puede vencer a los hijos de la luz, nosotros hemos sido salvados de esas tinieblas en donde se vale la justicia, en donde se vale la mentira, en donde se valen los atropellos, en donde se vale irse contra la gente, en donde se valen las trampas que se tienden contra la gente, en donde se vale explotar al obrero, esas tinieblas en donde se vale golpear a las mujeres, en donde se vale robar, engañar, esos mundos de las tinieblas no hemos vencido nosotros. Nosotros vemos el mundo de hermanos, de seres humanos que tienen dignidad y a quien nosotros no podemos permitirnos hacer el mal y tampoco podemos soportar, tampoco podemos tolerar con indiferencia las injusticias que se les hacen a nuestros hermanos”, destacó nuestro pastor.

Encomendado bajo la Letanía de los Santos Antonio Medel dejó su condición de hombre para convertirse en sacerdote

Motivado por esto invitó a Antonio Medel González a entregar su ministerio sacerdotal en pro de los necesitados, trabajar afuera de los templos organizando a personas de la comunidad que ya están establecidos en las comisiones pastorales a salir a trabajar, con la mentalidad de cambiar las estructuras económicas y sociales para que preserve el bien común y no para unos cuantos.

Posteriormente inició el rito de ordenación, donde la feligresía que abarrotó la parroquia Santiago Apóstol bajo la Letanía de los Santos encomendó al nuevo sacerdote quien hizo su profesión de fe para luego postrarse frente al altar, luego los padres que lo acompañaron de la Vicaría Nuestra Señora de Guadalupe y de diferentes parroquias de Saltillo, impusieron las manos, después de que Fray Raúl Vera y el Obispo Emérito Francisco Villalobos lo hicieron.

La ovación de los feligreses resonó en el templo, al ser revestido por sus padrinos, el presbítero Eduardo Neri quien le entregó y colocó la estola, y junto con el padre Israel Orduña le pusieron la casulla. Su madre, la señora Antonia González le desató las manos que le fueron ungidas con el Santo Crisma y recibió la bendición de su hijo sacerdote.

Nuestro nuevo sacerdote concelebró con el pastor de nuestra iglesia diocesana, Monseñor Villalobos y el rector del Seminario Mayor David García, para luego dar la Eucaristía a los fieles que durante su diaconado lo acogieron en la parroquia de Santiago Apóstol.

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