Acierto Jubileo por víctimas de desaparición

Esmeralda Sánchez

esmeraldasanchez@diocesisdesaltillo.org.mx

Señalan familias que les es muy útil la institución del Día Diocesano

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Marcha Día del Desaparecido/Archivo

Como un acierto que debe ser permanente y no sólo de un día calificaron familias integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila  y en México (FUUNDEC-FUNDEM) la realización del Jubileo Diocesano 2016 en la Diócesis de Saltillo, denominado «Al encuentro las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos y claman verdad y justicia”; al igual que la institución del Día Diocesano de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el último domingo de agosto.

Con el objetivo de que quienes han sido afectados por la desaparición forzada en sus familias encuentren total apoyo por parte de la Iglesia, “que descubran en nosotras y nosotros la mirada que fortalece, la sonrisa que anima, la palabra que denuncia”, este domingo 28 de agosto se llevará a cabo el Jubileo “en todas las parroquias de todas las vicarías, desde sus templos parroquiales, rectorías y capillas”, destaca la Carta Pastoral emitida por el Obispo Raúl Vera López. Quedará a disposición de los párrocos, rectores y encargados de las capillas el horario en que se sumarán.

Para Diana Iris García, madre de Daniel Cantú Iris, el Jubileo y el Día Diocesano son muy útiles al propósito de localizar a sus familiares; “porque siempre necesitamos la solidaridad de toda la sociedad, más sin embargo creemos que la Iglesia es la primera que debe hablar en pos para quitar la discriminación y estigmatización de todos los desaparecidos”.

“Qué bueno que a iniciativa de la Diócesis surgió pero me parece que un poco tarde; aun así saludamos que la hayan tenido y ojalá que de alguna manera todos los sacerdotes, las parroquias, las capillas que forman parte de esta Diócesis hagan caso a este llamado, a este clamor de todos los familiares”.

No obstante recalcó que aún son pocos los sacerdotes que les apoyan; “Aún que la cabeza esté apoyando al cien, los sacerdotes no lo han hecho, no sé si por miedo, o simplemente porque no han querido… pero igual de todo corazón ojalá que lo hagan para que se quite el estigma de los desaparecidos y puedan sensibilizar de esta horrible tragedia”.

Cada año a partir de ahora, “nos uniremos en oración y a la búsqueda de justicia”, por medio de la institución del día diocesano”, expresa otra parte de la carta emitida por Fray Raúl Vera, en que se subraya que estas familias “tienen rostros, nombres y apellidos concretos. Viven entre nosotros, pero al mismo tiempo mueren lentamente ante la desesperación por no encontrar a quienes aman, son familias que caminan entre la angustia y el dolor”.

Y añade: “les conocemos porque han llegado a nuestras parroquias, movimientos o colegios, pidiendo auxilio, esperando la acogida, el amor, la misericordia, al sentir la herida del desconcierto por la cerrazón de las autoridades, quienes deben brindar seguridad a la población y que no lo hacen”.

Mireya Villarreal, madre de Luis Lauro Cantú Villarreal y Jorge Arturo Cantú Villarreal, desaparecidos el 15 de junio del 2010, expresó su deseo de que no se trate sólo de un día; “nosotros quisiéramos que fuera todo el día y todos los días, pero sí que se tome en cuenta. Cada mes, no sé, que nos tomen en cuenta y pues allí estaremos. Nosotros somos los que necesitamos el apoyo, los que estamos buscando a nuestros hijos; igual todavía habrá sacerdotes que no se hacen a la idea, no se han puesto a pensar en el problema que tenemos”, opinó.

El Obispo de la Diócesis de Saltillo, hizo la invitación “a todos los fieles a que participen fraternalmente en las diferentes acciones que a este fin se lleven a cabo. Durante este tiempo unamos no sólo nuestra oración y nuestros corazones, sino que para solidarizarnos con las familias que han sufrido esta tragedia, brindemos nuestro hombro para que se apoyen cuando sientan el cansancio en su alma, prestemos nuestros pies para buscar juntos a sus hijas, hijos, esposas, esposos, madres, hermanas, hermanos, etcétera. Alcemos nuestra voz para seguir clamando la Justicia y la Verdad en este país donde la corrupción y la impunidad no deben prevalecer”.

Guadalupe Cepeda; madre de Raúl Ignacio Reyes Cepeda, desaparecido el 9 de abril de 2009 en Piedras Negras, expuso que a su parecer la institución del jubileo y del día diocesano están “muy bien, porque hay muchas personas que no se han solidarizado con nosotros y no nada más sería este día sino para mí sería que el padre lo mencionara diario”.

Los familiares también expresaron su desconcierto porque en ocasiones anteriores los espacios no se han abierto y destacaron la necesidad de que este trabajo de concientización sea a largo plazo y de manera permanente; “porque inclusive yo estuve hablando con un padre y me dijo que me daba tres minutos para poder hablar con la gente de la iglesia y en tres minutos no vas a poder decirles, no todo, sino algunas partes de lo que nosotros estamos sufriendo desde que andamos en la lucha”, comentó Guadalupe Cepeda.

Jubileo es un acto de congruencia evangélica: Fray Juan de Larios

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Marcha Día del Desaparecido/Archivo

En el comunicado emitido por la Diócesis, se destaca cómo el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios apoya a decenas de familias que viven esta situación y es a través de este centro (que destinó la Diócesis para realizar acciones ante la grave violación a los derechos humanos de la región) que se conoce la problemática; misma que “no debe permanecer ajena a nuestra vida de fe”.

“Para nosotros es muy importante”, expresa Blanca Martínez, directora del organismo, “era… no puedo decir exactamente una deuda porque fundamentalmente Don Raúl abrió las puertas a las familias de los desaparecidos (no así todas las parroquias y la Diócesis) pero es una puerta de compromiso de la Iglesia Diocesana con la gente por la que optó el Jesús histórico que son los pobres entre los pobres. Y ahorita las víctimas de la violencia son ese rostro de los marginados, del pueblo sufriente por los que Jesús apostó su vida… es un acto de congruencia evangélica de la Diócesis y en el marco del Jubileo que es una oportunidad de encuentro para revivir los valores del Evangelio y volver a ubicar históricamente cuál es el rol y el compromiso de los cristianos en la historia”.

En cuanto a la jornada de oración del día 28 consideró que con esto se hace visible y se da voz a los afectados por la violencia, además de dar la oportunidad a las familias que se han atrevido a denunciar y aquellas que no han reunido las fuerzas para hacerlo. “Abrir estos espacios de fe, es acercarte al pueblo de otra manera para que encuentre un refugio y una alternativa para poder acercarse a la verdadera justicia, que a fin de cuentas son valores evangélicos”. En este sentido expresó que la expectativa principal es sensibilizar a la población sobre este drama y crear un clima de confianza para que la gente “nos hable, que nos dé pistas de dónde podemos encontrar a nuestros desaparecidos, estos actos pueden ayudar a vencer el miedo”.

Y es que el fenómeno de las desapariciones forzadas “es lacerante” en el país. “Nadie sabe a ciencia cierta cuántas personas han desaparecido en México desde diciembre de 2016. La cifra oficial del Registro Nacional de Personas Desaparecidas a Junio de 2016, es de 28 mil 189, y el 34 por ciento de las desapariciones ocurren en el noreste del país”; pero para el Centro Fray Juan este dato está sujeto al subregistro, pues no distingue a personas desaparecidas por motivos no delictivos, a lo que se suma que los familiares de las víctimas se abstienen de interponer las denuncias correspondientes para evitar represalias.

En Coahuila las desapariciones están a la orden del día, pues según datos oficiales, mil 791 personas están desaparecidas, existen 458 cuerpos sin nombres en fosas comunes y hay un sinnúmero de muestras óseas en los laboratorios de la Policía Federal y la Procuraduría General de la República, en proceso de análisis.

El Centro Diocesano para los Derechos Humanos de la Diócesis de Saltillo, tiene documentados 372 casos de personas desaparecidas en el Estado de Coahuila y 153 personas desaparecidas en otros estados. Del 2007 a la fecha, sólo se han localizado 27 personas, ninguna de ellas por acciones de búsqueda de la autoridad y ni siquiera por las emprendidas por el Centro Diocesano para los Derechos Humanos; “es porque las personas que se las llevaron los dejaron libres, sobre todo a los menores que en el 2009 todavía los dejaban pero ahorita ya no… (también) mucha gente ha aparecido muerta y los dejan donde los puedan localizar”, algo que ya no ocurre en Coahuila.

Independientemente de este Jubileo y de la institución del Día Diocesano de las Víctimas de la Desaparición Forzada, hay muchas acciones que a nivel de comunidad se pueden emprender, algunas sumamente sencillas. “Una de las cosas que las familias han dicho es, no nos juzguen y súmense; a las actividades que sean: la marcha, la misa, la jornada de oración; a los eventos que hacen visible una problemática que de mantenerla oculta sólo abona a la impunidad”.

Pero el clamor fundamental de las familias es todo lo que pueda ayudar a la búsqueda; “cualquier dato que nos pueda ayudar a acercanos a dónde pudieron haber dejado a los desaparecidos es posibilitar que las familias que tienen desaparecidos cierren su ciclo vital; tener una persona desaparecida trastoca el proceso natural de la vida, hasta que tu no sepas que pasó con él no puedes cerrar ese ciclo”.

Así, quienes deseen apoyar pueden comunicarse a través de twitter y face FUUNDEC y FUNDEM; o bien al blog de www.fuundec.org, o directamente a las oficinas de la Diócesis de Saltillo en Hidalgo 166, Zona Centro.

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