| Un pastor más para el pueblo de Saltillo | |
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Un pastor más para el pueblo de Saltillo El pasado 30 de octubre Claudio Adrián Longoria Sánchez, recibió el sacramento del Orden Sacerdotal en la capilla de Corpus Christi en Monclova, Coahuila. Ante fieles, así como sus padres, hermanos y hermanas y los que ahora son sus hermanos en el ministerio, Claudio recibió de Fray Raúl Vera el sacramento del Orden Sacerdotal en la capilla Corpus Christi de Monclova, Coahuila el pasado 30 de octubre. “Los llevo en el corazón y en mis oraciones”, expresó Claudio al final de la Eucaristía para sintetizar el agradecimiento hacia quienes lo acompañaron en el proceso vocacional desde que decidió entrar al Seminario. Nombró cada una de las comunidades donde prestó su servicio como seminarista, así como diácono y reconoció el amor que le mostró la gente en cada una de ellas. A esta gente es a quien le tiene que predicar, lo conminó Fray Raúl Vera, por eso, insistió “es necesario que prepares muy bien tus homilías para que prediques el Evangelio y sean luz ante las situaciones que se presentan hoy”. Le aclaró: “Te estás ordenando en medio de una situación en donde la Iglesia tiene que responder, en donde nuestra predicación debe mover las conciencias”. Agregó: “No podemos trabajar por el reino de la ida sino nos esforzamos por acabar con los signos de la muerte”. Las situaciones actuales no deben paralizar, al contrario, expresó, deben “ser motivo para construir un reino de justicia, nos debe mover a ser verdaderos hijos de Dios”. Enfatizó en que “no podemos ignorar las condiciones históricas de aquellos a quienes predicamos”, frase que los obispos del Concilio Vaticano II remarcaron. Rito Después de las lecturas, Claudio fue presentado como candidato al sacerdocio por el rector del Seminario, el padre Plácido Castro. Posteriormente, después de la homilía del obispo, se realizó propiamente la celebración donde Claudio recibió la gracia, el don de formar parte del sacerdocio ministerial. La postración como signo de humildad; la promesa de obediencia al obispo, la oración consacratoria y finalmente la imposición de las manos, punto central de la ordenación. Después algunos sacerdotes, en señal de bienvenida, le dieron un abrazo. Al final de la Eucaristía los fieles se acercaron para felicitarlo y besar las manos, las cuales de ahora en adelante convertirán el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. Finalmente la comunidad del Santuario de Guadalupe, a quien pertenece la comunidad, ofreció una convivencia para todos los presentes, entre ellos fieles de Saltillo, sobre todo de la parroquia Santo Cristo de Agua, donde actualmente Claudio se encuentra apoyando el trabajo pastoral.
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