Venid y adoremos

Brenda Delabra

brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Jesús padeció en la cruz para salvar a la humanidad de las tinieblas

El Viernes Santo se conmemoran las tres caídas de Jesús, así como la celebración litúrgica de la pasión y muerte del Señor, hecho en el que el hijo de Dios nos marca la vida hacia un nuevo proyecto en donde los cristianos somos llamados a combatir el mal.

En la Solemne Celebración de la pasión y muerte del Señor los presbíteros Plácido Castro y Alonso Gaytán concelebraron con nuestro Obispo

La feligresía que vive el Tridúo Pascual en la Catedral de Santiago Apóstol, meditó sobre la lectura del profeta Isaías, luego sobre la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Nuestro Obispo Raúl Vera en la reflexión hacia el pueblo de Dios, marcó puntos importantes, el primero el significado del proyecto de Jesús.

“Trae el proyecto de quitarnos el pecado, de quitarnos de encima a Satanás y trae el proyecto de entregarnos la fuerza divina para construir la historia, ese es el proyecto que Jesús trae a la tierra… El proyecto de Dios es irrevocable es rescatar la tierra del poder del mal”.

En el tiempo de Jesús para quienes lo mandaron a la muerte en la cruz, lo vieron con un fracaso, un loco que decía ser el hijo de Dios, un rey, pero lo entendieron tras su muerte y resurrección, por lo que el pueblo empezó a hacer cambios en el modo de vivir.

“Cuando nosotros nos acercamos a él, nos acercamos para pedirle que nos de fuerza, que nos de fortaleza para enfrentar todo lo que tenemos que enfrentar en la construcción de la familia, en la construcción de la sociedad, en la construcción de la historia, pero Jesús nos entrega el Evangelio, nos dice para qué estamos en la  tierra, no estamos para acumular dinero, no estamos en esta tierra para servirnos de los demás, no estamos en esta tierra para engañar a los demás y ponerlos a nuestro servicio. Jesús nos enseña que estamos en esta tierra para construirla como una familia humana digna, que salió de las manos de Dios que cuida esta tierra que es el sustento de la vida humana, que cuida el orden de la sociedad porque todos necesitamos crecer como personas sanas, como personas instruidas, como personas que estamos al servicio plenamente de los demás, una sociedad en la que se armoniza la justicia, en una sociedad en donde todos tenemos acceso a ese proceso de crecimiento normal, sano y salvo y que todos vivamos en armonía y en paz y no como estamos viviendo en este momento en México y el mundo”.

La Virgen Dolorosa a un costado de la cruz es el reflejo del amor de una madre que espera

“Jesus vino a darnos esa posibilidad de ser personas plenas, de ser personas vivaces, de ser personas que sepamos cómo se debe tener un buen gobierno, cómo se debe tener una buena organización de la producción empresarial, en donde no haya esclavos en las fábricas, en donde no haya quien vive del hambre y la miseria de quienes reciben el salario para que el otro tenga toda la comodidad”, recalcó Fray Raúl Vera.

Jesús salvó al mundo de las tinieblas, mismas que en la actualidad parecen ser imperceptibles para los cristianos al quedarnos sin accionar ante hechos tan lamentables como el lanzamiento de la bomba no nuclear más grande en Afganistán, “Esta es la tierra que no quiere Dios” y llamó a los laicos a entender la misión del salvador para no permitir más injusticias.

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE