Una civilización de amor y esperanza

 

Jacobo Ordoñez

jacoboordonez@diocesisdesaltillo.org.mx

Saltillo, Coahuila a 14 de mayo del 2020

 

Oración, ayuno y obras de caridad que permitan dejar atrás anestesias y actuar para mitigar sufrimientos.

 

 

Fray Raúl Vera, O.P. desde la capilla de su casa y transmitiendo a través de los canales de la propia diócesis en Facebook y YouTube

La Diócesis de Saltillo se unió al llamado del Alto Comité para la Fraternidad Humana para participar en una jornada de oración, ayuno y obras de caridad para pedir por la humanidad. La iglesia católica se unió por invitación del Papa Francisco y en esta diócesis se realizaron tres eventos este 14 de mayo para que cada persona, religión, creencia o doctrina, pidiera a Dios por el cese de la pandemia y el bienestar común. 

Fray Raúl Vera, O.P. desde la capilla de su casa y transmitiendo a través de los canales de la propia diócesis en Facebook y YouTube decía que la idea de unir a las personas en una oración, hace posible que se sienta que somos una única familia. En cuanto al ayuno, dijo que éste nos hace entender que hay mucha gente con hambre, y que no cumplen con las mínimas necesidades, pero que bajo las condiciones de aislamiento físico solicitadas por los Estados, nos podemos dar cuenta de las necesidades que hay y que, citando al Santo Padre, “una emergencia como la del Covid19, es derrotada en primer lugar con los anticuerpos de la solidaridad”, con lo que hacía referencia a las obras de caridad.

El Obispo de Saltillo no sólo habló de este día para hacer estas acciones comunes, pues para el regreso a la “nueva normalidad”, como han nombrado las autoridades a la estrategia de reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas en México, se deberá romper el fatalismo y la individualidad, para construir y ser protagonistas de una historia común. Una vez más citando al Papa, reflexionó frente a las cámaras, que “no podemos escribir la historia, a espaldas de tanto sufrimiento” y pidió que veamos, sintamos y escuchemos el grito que llevan muchos de nuestros hermanos.

Misa diaria del Obispo Raúl Vera, como parte de la Jornada de Oración por la Humanidad. Foto Jacobo Ordóñez.

Recordando la pregunta del primero de los libros de la Biblia, en que Jehová cuestionó a Caín por su hermano Abel, el Obispo reflexionaba que si el Señor nos vuelve a preguntar ¿Dónde está tu hermano?, nuestra respuesta deberá ser “un reservorio de esperanza, fe y caridad en la que fuimos engendrados y que ahora sí entren en acción y dejen de estar bajo anestesia o en un silenciamiento”. El Obispo expuso que el Covid no es la única pandemia que padece la humanidad en estos tiempos, sino también las guerras y el deseo de dominio; los estilos de vida y hábitos de consumo que generan desigualdades y retraso; y el calentamiento global y el desastre ecológico en la tierra como consecuencia del actuar del ser humano. Ante ello la alternativa sugerida fue el construir una civilización del amor y la esperanza, que se construye a diario contra la angustia, el miedo, la tristeza, el desaliento, la pasividad y el cansancio.

El primero de los actos realizados en la Diócesis de Saltillo fue el rezo del Regina Coeli al medio día, el segundo fue la celebración de la Eucaristía, que durante esta pandemia el Obispo transmite a la 1pm, y el tercero será esta misma noche a las 10pm.

 

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