Todos tienen dignidad,

todos somos hijos de Dios

El domingo de resurrección los cristianos nos gloriamos del cambio que Jesús le imprime a nuestra vida

Como cada año nuestro Obispo Raúl Vera López celebró la misa del domingo de Resurrección en los Centros Penitenciarios de Saltillo femenil y varonil, así como del Centro Juvenil Penitenciario a donde llevó un mensaje de fortaleza, destacando que el ser humano vale por su dignidad y no por lo que posee.

Fray Raúl Vera celebró la Santa Misa en los centros penitenciarios

Antes del mediodía nuestro pastor ingresó al CERESO Femenil, mientras en la capilla las familias de las reclusas ya lo esperaban para participar en la celebración, luego a las 13:30 horas Fray Raúl Vera, acompañado del presbítero Robert Coogan y Jesús Mora, agente de Pastoral Penitenciaria arribaron al Centro de Readaptación Social Varonil, en donde fueron recibidos por el nuevo director, Jesús Rosado de la Rosa quien ya estaba en la puerta de la capilla Cristo Preso.

En el interior del templo que lució llenó los internos y cinco familias participaron de la celebración, en la que el coro le infundió sentimiento y alegría. Frente a los hombres marcados con cicatrices, tatuajes que cubren por completo sus rostros, los brazos, cuello o muñecas, miradas desafiantes, otras que denotan tristeza y algunas que reflejaron un brillo de alegría, Monseñor Raúl Vera inició diciendo: “Hoy es un día importante para la Iglesia, celebramos la Pascua del Señor, que quiere decir que saltó de la muerte a la vida, cruzó el umbral de la muerte porque estaba entre los muertos y resucitó glorioso… Pasó como hombre era pobre, trabajó como carpintero y por esa humildad de Jesús su poder se notaba, cuando hacía milagros y decía no le digas a nadie, a él no le gustaba aparentar y no le guata que queramos aparentar lo que no somos, que no nos sintamos más importantes que otros, sino que nos sintamos humildes, servidores unos de otros”.

Los mismos reclusos leyeron la palabra de Dios, Rubén quien estaba acompañado de su familia la segunda, Luis la secuencia de Pascua y el padre Robert Coogan el Evangelio, luego nuestro Obispo pronunció la homilía, en la que destacó el sentido del calvario que vivió Jesús hasta su muerte en la cruz, lo cual vino a liberar a la humanidad del pecado, de lo que hace daño como individuos y en lo colectivo.

Por ello incitó a los jóvenes y adultos a valorarse como persona, porque todos somos hijos de Dios y para él lo más importante es la dignidad, “Celebramos la muerte y resurrección, estamos celebrando la liberación del pecado que significa no hacerle mal a nadie, a veces nuestros pecados los vemos aislados, metidos en nosotros mismos, pero somos responsables, ustedes de sus hijos, de sus familias, como soy responsable de ustedes que son mis hermanos e hijos, el Papa me mandó a ayudarles a ustedes a través de una Pastoral Penitenciaria, habrán podido cometer un delito pero la dignidad de cada uno de ustedes es valiosa para Dios”

Durante el mensaje los invitó a trazarse nuevas metas como el estudiar, buscar superarse para cuando logren salir se integren a una sociedad que los necesita para hacer el bien, no para volver a caer o cobrar venganza, pues para ellos que purgan una condena deben pensar en la responsabilidad que tienen con sus hijos, esposas, padres, madres que los esperan y a quienes les hacen falta en su hogar.

“De corazón les digo aquí está Dios presente muy intensamente”, FRVL

“Hay que buscar invertir en ustedes, por qué no pensamos en poner carreras de universidad para que ustedes no pierdan tiempo aquí y puedan salir con una preparación universitaria, la Iglesia no viene porque hay voy a ver estos pecadores, si no voy se van a ir al infierno, no, vengo con mucho gusto porque son hermanos nuestros, tienen derecho a un proyecto de vida que a lo mejor no tuvieron de niños o jóvenes y por eso están aquí, Cristo quiere que no nos perdamos, que en la tierra seamos seres valiosos y no por traer un arma o una camionetota, sino por ser hombres íntegros que ayudan a construir la sociedad como Dios quiere”, puntualizó.

Durante la consagración del pan y vino, lágrimas vistieron los rostros de algunos reclusos, así como de sus familiares, lo cual hizo que al momento de entonar el Padre Nuestro las voces se escucharan hasta el patio, lo cual causó inquietud entre quienes acudieron a la visita del fin de semana, en el saludo de la paz sonrisas, una larga fila que luego rodeó a Fray Raúl Vera para estrechar su mano, fueron el reflejo del agradecimiento que los cautivos hicieron al predicador, que destacó en su visita, “Hermanos esta es la buena noticia, todos tenemos dignidad, no hay nadie que no sea importante, Dios nos creo para ser felices, no nos creo para estar tristes y no importarle a nadie, ese es el compromiso que tenemos todos”.

Al finalizar la Eucaristía los presos se acercaron a saludar y pedir la bendición al fraile dominico que con gusto lleva el mensaje de amor a las almas que sufren del dolor más profundo, la soledad.

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