Solidarios y sencillos

Brenda Delabra

brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

En la celebración de la Octava de Pascua retomamos el sentido de la vida individual y para la comunidad

Los habitantes de Hércules disfrutaron de la misa dominical presidida por nuestro obispo Raúl Vera

En la celebración de la Octava de Pascua, los feligreses del ejido Hércules que pertenece al municipio de Sierra Mojada, Coahuila participaron en la Santa Misa presidida por Monseñor Raúl Vera en el templo de San Cayetano, concelebró el presbítero Vicente Eliamar Vega.

Al inicio de la Celebración Eucarística en la que se veneró a Jesucristo bajo el signo del Señor de la Misericordia,  Fray Raúl Vera  habló sobre la importancia de la solemnidad, ya que Jesús vino a rescatar al mundo del pecado, el cual destruye al mundo, pero en ocasiones nos limitamos a pensar en lo espiritual y no vemos la influencia de los pecados que se crean en las estructuras.

“No acabamos de ver la influencia que tiene el pecado de la codicia; que se mete en el corazón de quienes tienen a su cargo la responsabilidad de la organización pública del pueblo y en ellos entran varias instituciones, una de ellas es la política, otra es la institución que tiene que ver con las empresas y con las finanzas del mundo, cuando estas instituciones se dejan llevar por la codicia por el amor al poder porque pueden hacen lo que hacen con la gente, ese pecado se convierte en un pecado estructural que daña a mucha gente”.

En Hércules, los hombres y algunas mujeres, trabajan para la minera Metalin, la mayoría son pobladores Esmeralda, Cuatrociénegas, Químicas del Rey, Alicante, San Antonio y otros poblados cercanos, además de quienes emigran de otras ciudades al ser proveedores. Las características de la población coincidieron con la Liturgia de la Palabra, en donde la primera lectura del Libro de los hechos de los apóstoles (2,42-47), habla de la solidaridad de un pueblo, misma que los cerca de 7 mil habitantes de Hércules deben fomentar al ser una comunidad alejada de la cabecera municipal, comento nuestro obispo.

Respecto a la primera carta del apóstol san Pedro (1,3-9), el dominico destacó la resurrección de Cristo, la cual debemos estar consientes es un acto que como humanos debemos valorar para formar estructuras que hagan una mejor sociedad.

“San Pedro en la segunda lectura, con toda claridad nos dice que con su resurrección Jesucristo se convirtió en el medio por el que nosotros somos fortalecidos con la vida divina y nosotros vivimos en él nuestra vida humana, de manera que cuando nuestra vida humana termine en la tierra; si nosotros perseveramos en lo que hemos aprendido de él en la organización no sólo de nuestra vida personal, sino en la organización de todo aquello en lo que tenemos que intervenir para que se organice la vida humana, si nosotros perseveramos en esto que Jesús nos dejó bien claro, entonces tenemos garantizada una vida eterna”.

La comunidad de San Cayetano participó en la Eucaristía

“Es muy distinto pasar la vida hay como nos venga cada día, y pasarla conociendo el proyecto que Dios le dio a cada ser humano y le dio a todo el conjunto humano para que nosotros lo construyamos. Un proyecto en el que estén ausentes las injusticias, un proyecto en donde a todos se les garantice la realización de su vida, que no muera nadie antes de tiempo que todos nos veamos como hermanos. Nosotros hermanos en el organismo político tenemos o una sociedad que va producir miseria, una sociedad que va a producir criminales, o una sociedad que va a producir trabajo bien remunerado, o  va a producir hambre, o va a producir esclavos eso no es un organismo político sano”, destacó monseñor Raúl Vera.

Por lo que llamó a las familias de los trabajadores que también participaron en la Eucaristía a ser valientes y pensar en cada una de las acciones que afectan directamente la vida de la comunidad, tanto en la estructura empresarial como en la política.

“Tenemos que entender que cuando Cristo nos dijo tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estaba desnudo y me vestiste, era migrante y me hospedaste, estaba en la cárcel, enfermo y me atendiste, eso es  el examen final hermanas y hermanos, lo dice el Papa ya no tenemos que quedarnos con la Caridad a la carta… Que agarras al viejito no pues ya me salvé, un vez al mes viene por su camisa, dice el Papa; se trata de crear una sociedad que tenga una estructura justa, y que no produzca viejitos sin pensión vitalicia, que no produzca enfermos, que no produzca pobres, ósea nuestro Señor dice tuve hambre y me diste de comer,  tu luchaste por un sistema justo que no produjera hambrientos, que no produjera sedientos, que no produjera familias sin techo. Si aquí hubiera leyes justas que velan por el trabajador, no estarían viviendo la situación tan injusta que están pasando por haber optado por un sindicato libre y lo digo porque uno de sus compañeros está despedido con su hija y esposa enfermas. Eso no pasaría ni debía estar pasando porque aquí ya hay un grupo sindical que tiene el derecho constitucional”.

En su mensaje nuestro pastor invitó a los feligreses a pensar en su futuro, actuar en el presente que viven y afecta en la vida de los habitantes de Hércules, porque Dios quiere hijos libres, solidarios y sencillos.

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