¡Si se puede y aquí estoy!

 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

10 de septiembre de 2019

Ramos Arizpe

Desde la vocación laical, religiosa o del matrimonio busquen alcanzar la santidad

El pan bendito es signo de ayuno y sanidad para los enfermos. Fotografía: Brenda Delabra

La comunidad de Ramos Arizpe celebró a San Nicolás de Tolentino desde las 6:00 horas con el canto de las mañanitas, a las 12:00 la Misa Solemne fue presidida por Fray Secundino Peña Mery de la Provincia del Santísimo nombre de Jesús de México, donde pidió a las y los fieles imitar al intercesor de las almas del purgatorio para alcanzar la santidad.

El 1 de septiembre inició el novenario en el que diariamente participaron con peregrinación los diferentes sectores de la ciudad de Ramos Arizpe, en donde la Orden de San Agustín atiende a las capillas, esto con el objetivo de cumplir con el lema de este año: “Virtuoso San Nicolás enséñanos a vivir en fraternidad”:

A la Misa Solemne asistieron frailes de Puebla, Estado de México, Cuernavaca y el padre Manuel Pachicano, el diácono Ricardo Riego y frailes en formación, el párroco Fray Roberto Velázquez, fray José Montes y fray Rodolfo Montes de Oca. Fray Secundino Peña recordó que los padres de Nicolás, lo concibieron como Abraham y Sara, Isabel y Zacarías a una edad adulta avanzada, ellos peregrinaron al Santuario de San Nicolás de Bari pidiendo la intercesión por un hijo, mismo que entregara al servicio de Dios.

“En 1245 nace este santo que nos va dejando un bendito regalo, pero sobre todo invitar a la conversión, una invitación con su vida, con su entrega generosa le dijo a Dios si se puede, aquí estoy y que se cumpla su voluntad”, dijo Fray Secundino Peña.

Testimonios de sanidad y fecundidad se dan en este día, además de la solicitud de la intercesión por diferentes causas. Fotografía: Brenda Delabra

Nicolás desde pequeño tuvo la inquietud de ingresar al seminario, orar y el ayuno fueron parte de su vida, en 1271 fue ordenado sacerdote, se dedicó a predicar, administrar sacramentos particularmente a enfermos y confesar, a lo que hizo referencia el fraile de la Orden de San Agustín, “Su entusiasmo era ir a visitar a los enfermos y en las calles predicar la palabra de Dios. Era para él algo de alegría visitar enfermos, le gustaba mucho confesar, escuchar precisamente aquellos que tenían una pena o habían cometido una desobediencia, a pesar de padecer algunas enfermedades principalmente del estómago, aun así, se presentaba a predicar y celebraba la santa misa”.

Alcanzar la santidad fue la mayor recompensa para San Nicolás quien con su testimonio de fe, el pan bendito que repartió a los enfermos y las numerosas sanaciones que se le atribuyen, deben alentar a las y los laicos a desde su vida buscar la santidad. “La invitación a través de la soltería, el orden religioso o sacerdotal o el matrimonio, tenemos una responsabilidad y desde ahí se da testimonio, todos estamos llamados a la santidad, es una participación que nos dice la sagrada escritura sean santos, sean perfectos. No caer en un mundo de perfectibles, quienes son perfectibles esa gente que empieza a señalar para ver las faltas de los demás, que empieza a criticar a difamar eso es fácil”, destacó el fraile agustino que pidió a las y los asistentes adentrarse en la vida de este santo venerado en Ramos Arizpe, para conocer su testimonio y ejemplo, y así poder llevar a la práctica acciones con el prójimo. Después de participar en la Eucaristía, la danza y la repartición del pan bendito se hicieron el atrio donde pequeños y adultos mostraron su devoción al patrono de la ciudad industrial.

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