Salvarse significa no fracasar

Brenda Delabra

El tiempo de cuaresma invita a la reflexión, el cambio para ser personas nuevas

Hacer oración, ayuno y practicar la caridad debe ser permanente no sólo en la Cuaresma. Fotografía: Brenda Delabra

Con la imposición de la ceniza inicia la Cuaresma tiempo de preparación para entender el misterio de la salvación por medio de la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo, que por medio del Espíritu Santo llama a reconstruir la vida de las personas.

En la Capilla del Santo Cristo, Monseñor Raúl Vera López presidió la Santa Misa en la que se hizo la bendición de la ceniza que fue impuesta durante las celebraciones del día en la Catedral de Santiago Apóstol, el párroco de Plácido Castro Zamora y el presbítero Guillermo Alvarado, concelebraron en esta Eucaristía.

La Cuaresma es un camino para entender la Pascua de Jesús, es un camino hacia el encuentro con el misterio de la salvación, del fracaso que Satanás esperaba que tuviera la obra de Dios.

“Hay un proyecto en la creación para nosotros, hay un proyecto en el que entra la organización de nuestras personas, en la plenitud a la que Dios quiere llevarnos. Nosotros nacemos incluso del hombre físico, en el orden corporal; nacemos débiles, necesitamos del calor de nuestra madre y del alimento que nuestra madre nos ofrece de su propio cuerpo, nacemos en el calor de un hogar, pero no solo en lo físico nacemos frágiles, también tenemos que fortalecer nuestro ser, no solo somos cuerpo, también somos personas que el Señor nos ha hecho a su imagen y semejanza dotados de inteligencia y voluntad”, comentó el obispo al inicio de su homilía.

Pidió a la feligresía vivir esta Cuaresma con humildad practicando la oración, el ayuno y la caridad, sin discriminar a quienes están a nuestro alrededor o hacer obras buscando reflectores, sino trabajar por el bien común, por el cuidado de la casa común como lo pide el Papa Francisco.

Inicia el camino de reconciliación con Dios y con nuestros hermanos. Fotografía: Brenda Delabra

“El proyecto de Dios no solo para nosotros como individuos, sino el verdadero proyecto de Dios para la humanidad entera. Dios nos puso a cultivar esta tierra de manera que sea para todas y para todos, de esto es de lo que se trata que nos hagamos conscientes de que tenemos una serie de potencialidades a desarrollar por nuestra propia felicidad y la de nuestros semejantes y que entendamos que mientas queramos desarrollar nuestra felicidad a costa de la desgracia de nuestros semejantes, a costa de la utilización de nuestros semejantes para nuestro provecho, eso no es el proyecto de Dios”.

Y como ejemplo citó el proyecto de Ciudad Modelo Derramadero en el que se pretende extraer 40 millones de metros cúbicos del acuífero Saltillo Sur, para lo que se presentó un estudio de una empresa que afirma se tiene una recarga anual de 70 millones de metros cúbicos, mientras que Conagua en un estudio realizado hace un par de años reveló que la recarga es de 13.7 millones de metros cúbicos. De realizarse tal extracción los campesinos de General Cepeda y Parras de la Fuente, se quedarán sin el vital líquido para sus cosechas, mantener su ganado, pero principalmente sobrevivir en los ejidos.

Al compartir la casa común las y los cristianos no pueden permitir el despojo hacia los campesinos o pasar indiferentes ante los más necesitados. “Si ya entendemos que somos responsables de todos, la Iglesia te dice: oye despójate de algo de lo que tú tienes, no de lo que ya no necesitas. Es ahí donde nos tenemos que poner a remover las estructuras injustas que crean a los pobres, a los hambrientos, la migración forzada, estructuras donde pagan salarios miserables que les impiden a los padres ver a sus hijos”.

Finalizó la homilía pidiendo a la feligresía que entiendan con seriedad la vida humana, el proyecto que significa la organización de la persona, de un mundo diferente en donde no se tengan que escuchar a diario desgracias como feminicidios, infanticidios, de gente que robó desde las estructuras, que no tengamos que ver un mundo lleno de desastres, es decir, de fracasos.

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE