Riqueza, vanidad y orgullo  

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

17  de marzo de 2019

Saltillo, Coahuila 

Son las tentaciones a vencer por el ser humano que atenta contra la creación

La ambición y el poder están dejando desprotegidas a las nuevas generaciones. Fotografía: Brenda Delabra

En el tiempo de preparación para entender en misterio de la muerte y resurrección de Jesús las y los cristianos asumen tareas, reflexionan, cumplen con el ayuno, practican la caridad y oran, lo cual se escucha fácil pero la dimensión es mayor cuando se voltea a ver al prójimo que está siendo afectado en su comunidad, como sucede con los campesinos de ejidos de General Cepeda y Parras de la Fuente, Coahuila.

Al inicio de la misa dominical Monseñor Raúl Vera López recordó que el Papa Francisco habla sobre el cuidado de la creación en su mensaje de Cuaresma. Durante este tiempo de conversión personal deben involucrarse los pecados u omisiones colectivos, que va desde ver con indiferencia cómo los campesinos de la región sureste son despojados del agua o bien sufren las consecuencias de tener muy cerca el confinamiento de residuos tóxicos que les ha generado ya malestares.

Nuestro Obispo llamó a la feligresía a poner por encima de todo el proyecto de la vida humana que debe llevarse con justicia, el derecho y amor, viendo siempre por la dignidad de nuestras y nuestros hermanos, teniendo el ejemplo de Jesús que obedeció al Padre y ofreció su vida.

“Los criterios de la fe en el Dios verdadero se muestran en la conducta. La conducta en la vida diaria, los valores en los que verdaderamente crees que son la dignidad humana, que son la justicia y el derecho que son todo lo que se les quita a los pobres. Yo no me cansaré de decirles que nosotros tenemos que cambiar nuestra mentalidad hasta imponer una cultura de la justicia, que esa cultura invada las estructuras del poder político, que invada las estructuras del poder económico, las empresas con sus salarios miserables y las cámaras que autorizan esa miseria de salarios, no me cansaré de decirles o los que autorizan que se pongan todas las cosas que dañan el agua, y lo que están haciendo ahora de traerse el agua de la que viven los campesinos, con la que alimentan sus chivas, con la que sostienen su vida”.

 

Un ejemplo que va contra la dignidad de los campesinos es la instalación del basurero de residuos tóxicos, que contamina el agua, el suelo, afecta la producción de alimentos, la calidad de vida de las familias que habitan en los ejidos. Dijo a las y los bautizados que deben convertirse en personas que ven la vida como Dios la ve, motivó a moverse para arreglar las cosas que dañan, para ser como Elías y Moisés que fueron enviados de Dios para cambiar la vida de sus pueblos.

“Convertirnos en esta Cuaresma significa entender la vida cristiana con nuestra conducta, con nuestra palabra, cómo debemos impactar, cómo debemos lograr que existan unas estructuras políticas, unas estructuras económicas unas estructuras de servicios que verdaderamente favorezcan la vida humana y no que den permisos para que ahí en medio de toda la gente con su agua quieren envenenarla”.

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