Recordarán a migrantes caídos 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

01 de noviembre de 2018

Saltillo, Coahuila

Una historia de comprensión, misericordia y esperanza es lo que se compartirá el próximo 2 de noviembre

Doña Esther es recordada por su familia y su labor con los migrantes es recordada. Fotografía: Brenda Delabra

Este 2018 se cumplen 16 años de celebrar la misa en memoria de los migrantes David y Delmer, quienes fueron asesinados en la colonia la Esperanza y sus cuerpos fueron rescatados por doña Esther (+) quien a partir de ese trágico suceso junto con su familia acogieron a las y los centroamericanos en su paso por Saltillo.

Pedro Pantoja, asesor espiritual de la Casa del Migrante recuerda lo sucedido en 2002, “Hace 16 años se tuvo ese acontecimiento de muerte, un acontecimiento fundante de nuestra casa, que qué triste tener que iniciar un proyecto social en el contexto de muerte, asesinato, sangre derramada y violencia totalmente en contra de gente vulnerable”.

El próximo viernes 2 de noviembre a las 12:00 horas en el terreno ubicado en la colonia la Esperanza donde las cruces de madera que llevan el nombre de Delmer y David se celebrará la Santa Misa cumpliendo con la tradición mexicana de honrar a los fieles difuntos, en la  cual nuestras y nuestros hermanos que habitan por el momento en la Casa del Migrante estarán presentes, la familia de doña Esther y se espera que la sociedad civil se sume a este encuentro.

“Está en la misma tradición hospitalaria y en la misma tradición reivindicativa, vinculada a los derechos humanos del respeto, a la comprensión y el amor a esta población migrante tan acosada, tan desprestigiada injustamente”, destacó el activista Pedro Pantoja.

En este momento que la caravana de migrantes de Honduras y El Salvador han emprendido el éxodo aumenta y anima el esfuerzo de que todo crimen, toda prisión y criminalización deben tener un componente de compensación en materia de derechos humanos, además de una bendición para esas personas que buscan mejores condiciones de vida.

Sin embargo, las y los migrantes soportan situaciones de violencia en su ruta hacia Estados Unidos que en ocasiones los lleva a perder la vida como el caso de David y Delmer.

“No ha bajado, el reto negativo de la violencia sigue siendo nuestro enemigo ante esta realidad. Es algo clandestino también, quizá no es algo tan evidente, tan notificado, hay un silencio con relación, un silencio cómplice de lo que está pasando, porque no dejamos de presentar quejas y no dejamos de recibir a migrantes que fueron golpeados y robados por la policía, siguen siendo vulnerados hombres y mujeres incluso familias”, destacó el sacerdote.

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