Padeció en la cruz por la humanidad

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

30 de marzo de 2018

Que la muerte de Jesús no nos sea indiferente y actuemos por el bien común 

Monseñor Raúl Vera presentó la Santa Cruz al Pueblo de Dios. Foto: Brenda Delabra

El viernes Santo recordamos la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo, quien pasó por humillaciones, burlas, dolor, lo coronaron con espinas y fue clavado en la cruz, su dolor nos enseña que no hay prueba más grande de amor a la humanidad, misma que debe llevarnos a cambiar la mentalidad como cristianos.

La celebración en la Catedral de Santiago Apóstol fue presidida por Monseñor Raúl Vera y concelebrada por el párroco el padre Plácido Castro Zamora. En un silencio total la feligresía escuchó la Liturgia de la Palabra que fue meditada en la homilía por el fraile dominico, quien comparó el dolor de Jesús desde su aprehensión, durante el Viacrucis y al ser clavado en la cruz, con la situación actual en la que las mujeres son maltratadas, niños que son golpeados, las víctimas de la violencia por las balaceras o el crimen organizado, actos que han incrementado el número de muertes en el país.

Asoció la estrategia violenta contra la sociedad con una reacción apática de los cristianos a quienes nos les duele aún las viudas, los huérfanos, las familias de las y los desaparecidos en México, todos ellos víctimas del pecado.

“Hermanas y Hermanos Cristo por amor a su padre, por amor a nosotros, Él sabía que la muerte del Hijo de Dios en su humanidad, nos traía de nuevo la gracia de una vida eterna con Dios, aunque pasemos temporalmente por la muerte, pero traería para nosotros el don de la vida divina que destruye el pecado, el don del Espíritu Santo… Por eso esto es nuestro papel como Iglesia, tenemos la potencia para vencer le pecado, no sólo en nosotros sino también en el mundo… Hermanas y hermanos por qué ahora tenemos esa fuerza sobre el mal,  porque Cristo con su condición divina ahora a través de su muerte y resurrección nos pasa esa fuerza para vencer el pecado, a veces entendemos el pecado tribalmente pero no nos damos cuenta de la dimensión social que el pecado tiene”, destacó el dominico.

Las y los fieles católicos adoraron la Cruz. Foto: Brenda Delabra

Llamó a las y los fieles que llenaron la Catedral de Santiago a dejar la esfera individual para integrarse a un modo de organización que acabe con el pecado con valentía, siempre de la mano del Evangelio.

“Nosotros tenemos el poder de vencer el pecado, tenemos la sabiduría del Evangelio de cómo debemos organizar la tierra, Dios quiere el bien de todos, Dios mando a sufrir a su hijo para que no seamos tibios, indolentes, cobardes ante el mal que nos invade, por eso todo lo que Cristo tiene en su condición de Dios hecho hombre ahora nos lo pasó a nosotros, Él es el hermano mayor”.

Al finalizar la homilía Monseñor Raúl Vera se descalzó y por el pasillo central llegó a la puerta principal de la Catedral, tomó la cruz en sus manos para presentarla a la comunidad, pronunciando: Mirad el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo, los fieles respondieron: Venid y adoremos, así en tres momentos la Santa Cruz fue descubierta y colocada al pie del altar donde fue adorada y venerada por las familias saltillenses que también participaron tomando la Eucaristía.

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