¡Nueva vida!

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

01 de abril de 2018

Fray Raúl Vera invitó  a las y los reclusos a pensar en el futuro

Foto archivo

Como cada año Fray Raúl Vera López celebró la Santa Misa del domingo de Resurrección en los Ceresos Femenil, Varonil y la residencia juvenil varonil, a donde llevó un mensaje de esperanza, pero principalmente invitó a pensar en como enfrentar el día de mañana a una sociedad y una estructura que necesita personas, buenas, generosas y que hagan el bien.

A las 10:30 horas de este domingo el Obispo dominico ingresó al Centro Penitenciario Femenil, fue recibido por su directora Martha Valencia quien lo condujo a la capilla y a su paso fue saludando a las internas que vistieron mezclilla y blusa celeste. La celebración inició con la aspersión del agua bendita como signo de renovación de las promesas bautismales.

Con entusiasmo las 51 reclusas escucharon las lecturas y el Evangelio, así como la homilía de nuestro Obispo. “Estoy entre mujeres a las que Dios dignifica y Cristo quiere de manera especial. Si algo hicieron Él lesdevuelve la dignidad completa. Estoy encantado de verles, tienen derecho de ver a su familia, a un trabajo y salario digno, a la comida. Su dignidad la traen completa, Cristo cuando perdona, perdona en serio”.

Por ser día de vista durante la celebración llegaron hijos y nietos que no rebasan los 10 años de edad, esto causó emoción en las internas, al poder vivir la misa con sus seres queridos, por ello Monseñor Raúl Vera les pidió, “Salgan mujeres  de bien, ustedes han aprendido mucho, con  un rostro limpio y mirada limpia a servir a la sociedad”.

Al finalizar la Eucaristía, el responsable de Pastoral Penitenciaria, el padre Robert Coogan y el Obispo de la Diócesis de Saltillo, se trasladaron al Reclusorio Varonil, donde su director ya lo esperaba en la capilla, el ingreso fue rápido, sin trabas. Al paso del fraile una familia lo saludó, en el área de visitas a la que los reclusos de máxima seguridad pueden ir.

Con el sonido de las cuerdas de guitarra y el agua bendita sobre sus rostros, los presos renovaron sus promesas  bautismales. La capilla lució llena, esposas, madres, celadores y el mismo director del Centro Varonil participaron en la celebración Eucarística. El Evangelio de San Lucas que narra el encuentro de Jesús resucitado con dos de sus discípulos en el camino a Emaús, fue comparado por nuestro pastor con la situación actual, en la que los seres humanos no podemos quitarnos la venda de los ojos ante las injusticias que se cometen contra el Pueblo de Dios.

“Hoy estamos oprimidos por el imperio del dinero, estamos pagando una deuda externa con nuestros impuestos, los sueldos de los diputados y senadores que rebasan por mucho el salario mínimo de un obrero. Estos no son centros de readaptación social, el Papa Francisco dice que estos no son lugares en los que se les prepara para cuando salgan, es afuera donde se deben tener las condiciones para evitar que hombres y mujeres caigan aquí. No piensen en el pasado, eso quedó atrás. Prepárense para cuando salgan, como hombres buenos, generosos, personas del mañana que sus hijos y nietos no sufran las consecuencias, son muy importantes para Dios y para nuestro país”.

El día terminó en el Centro de Internación, Diagnóstico y Tratamiento de adolescentes Varonil de Saltillo, ahí nuestro Obispo fue recibido por el director, Mario Alberto Canizales Trejo. Frente a los jóvenes Fray Raúl Vera recordó la visita del 25 de diciembre, en la que celebró el nacimiento de Jesús y tras un recorrido de su vida hasta llegar a la muerte en la cruz, y que hoy celebramos su resurrección,  reflexionó la importancia del arrepentimiento para lograr el perdón, y un cambio de vida, ya que el pecado provoca dolor en ellos, en sus familias y en las familias de las víctimas. La muerte y resurrección de Jesús nos da la oportunidad de una vida nueva.

“Dios nos quiere y no quiere que nos echemos a perder. Él quiere vida y vida en abundancia para todos, el pecado mata mucha gente, con salarios bajos, hospitales sin recursos, pagamos una deuda de 34 mil millones de pesos que no sabemos en qué los gastó el Estado, eso es lo que mata”.

Tras dar la bendición le dijo a los jóvenes, “¡Felices Pascuas!, piensen en el mañana, en lo que quieren hacer, Dios los necesita allá afuera con bondad, con capacidad de hacer el bien”.

 

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