No tengan miedo

Rubí Padilla

rubipadilla@diocesisdesaltillo.org.mx

29 de agosto de 2018

Saltillo, Coahuila

Arriésguense vale la pena

Sor Trinidad y Sor Ana. Foto: Rubi Padilla 06/09/18

El próximo sábado ocho de septiembre  a las 18:00hrs, Graciela Méndez Méndez, se convertirá en Sor Trinidad del Inmaculado Corazón de María, la celebración eucarística en la Rectoría Nuestra Señora del Sagrado Corazón dentro de la festividad por la natividad de la Santísima Virgen María, la ceremonia.

Historia

Las monjas mínimas de San Francisco de Paula comienzan el 6 de septiembre de 1956 en España con el fin de favorecer la colaboración fraterna entre los monasterios con su carisma y espiritualidad. El carisma propio de las monjas mínimas se caracteriza por ser contemplativo, caritativo, sencillo, alegre, así como por su ascesis cuaresmal.

Las monjas mínimas de San Francisco de Paula llegaron a Saltillo, por invitación de Monseñor Fray Raúl Vera López el 26 de febrero del 2006.  Es importante resaltar que este es el único centro que hay en toda Latinoamérica y cuentan con todos los permisos para otorgar formación de postulantado, noviciado y profesiones.

Para su manutención, además de los apoyos que reciben de algunos bienhechores las hermanas realizan trabajos de lavandería, planchaduría y repostería como galletas, pay’s, empanadas, que en temporada navideña realizan sobre pedido.

El llamado a servir 

En el centro se encuentran cuatro monjas, todavía en etapa de formación, sin embargo su labor les ha permitido que la vocación crezca, ya que una de las monjas de votos temporales se encuentra estudiando en España, otras están en Italia y Graciela Méndez Méndez, cuyo nombre cambiará a Sor Trinidad del Inmaculado Corazón de María, se encuentra en Saltillo.

Originaria de Oaxaca a sus 31 años está a punto de dar un paso muy importante para su vida y nos comparte como siente su llamado, los cambios que representaron entrar a la congregación, el proceso que ha tenido y como ha sido su crecimiento espiritual y personal.

“Yo estuve en un centro de vocación de misioneras de San Juan Bautista, ellas estuvieron ahí haciendo promoción vocacional y ahí fue cuando decidí ingresar con ellas. De primero que las conocí no me acerque, por que como que quería y no quería, me daba miedo dar ese paso, y ya después hablando con otra religiosa de ahí de las misionera, que me decía ¿y no te gustaría ir con ellas?, y yo le decía, si pero no. Como toda joven que siente temor de decir si, pero al mismo tiempo me hago para atrás, y así fue hasta que me decidí a hablar con ellas y pedirles información y todo lo que me interesaba.

En mi caso primero empezó  esa inquietud de querer saber, conocer. Las conozco, me uno a ellas hago 6 meses de experiencia, después de estos 6 meses yo siento que mi lugar era por aquí, no completamente, no puedo decir al cien por ciento, pero si como que tenía más inclinación y sentía que iba por allá. Así, segura y decidida empecé,  hice 6 meses de aspirantado, por lo regular es un año, pero a mí me dieron la posibilidad de hacer seis meses, ahorita se está pidiendo un año, por lo mismo de que se ve un poquito más desorientada la juventud de ser escuchada, de ser atendida, entonces ahorita estamos dando un año de aspirantado, un año de postulantado y dos  años de noviciado.

Cada una lleva su propio proceso, su propio tiempo, porque hay quien necesita más  tiempo, depende de las dificultades con las que cada una venga cargada, porque ya trae uno dificultad con las familias, con los hermanos o con una misa, que dices no he superado muchos traumas; además, no solo es el crecimiento espiritual sino también moral que eso cuenta mucho.

La psicología la tenemos mucho con nosotras porque sentimos que es una parte muy importante para nuestra vida y por eso cada una lleva su propio proceso, así como pueden ser 5 años de postulado pueden ser 12”.

Apoyo de la familia

“Estuvo un poco difícil para mí, bueno yo tenía mucha emoción, mucha ilusión de saber de conocer. Por parte de mi mamá si encontré el apoyo, aunque no al cien por ciento,  del lado de mi papá si hubo un rechazo, de hecho me tuve que salir sin el permiso de mi papá, y pues bueno ahorita lo veo, y lo veo contentísimo feliz porque dice: ¡yo en tu proyecto te veía casada con familia y ahorita te veo y digo fue lo mejor que pudiste haber escogido!, y ahorita lo vez feliz y contento, con la decisión que yo tomé, el camino que he querido seguir.

En mi proceso hubo uno de mis hermanos que estuvo muy en desacuerdo con mi decisión hasta apenas este año he podido hablar con él, nos hemos podido reconciliar, yo pienso que ha sido una gracia muy grande,  de cómo el señor a cada uno le da su tiempo de comprender, él me veía con familia, a él yo le decía ¿por qué tú no estás de acuerdo con mi decisión, con el llamado que yo siento? y me decía ¡es que yo te veía casada, yo no te veía de monja encerrada, pero yo te escucho y siento en tu voz tanta alegría que digo yo soy el que estaba equivocado!, me cerré a lo que tu querías y entonces fue una gracia muy grande de parte de Dios para mí”.

Principal reto

“Un reto muy grande, creo que fue el hecho de cambiarme, porque bueno yo siento muy mi comunidad esta, siento muy mi casa y el hecho de moverme un poquito,  si me desorientó, y fue un reto muy grande porque si me costó, me costó moverme, el cambio de ciudad, el cambio de comunidad, de todo y ahorita si me lo pidieran otra vez yo estoy dispuesta a volverlo a hacer si fuera necesario”.

Preparación

“No tengan miedo” Foto: Rubi Padilla 06/09/18

“En la preparación, nosotras tenemos ya un camino espiritual tenemos un padre espiritual que nos va asesorando, en nuestro camino espiritual, y aparte de esto se nos da la oportunidad de hacer ejercicios espirituales, solas, para para un mayor profundización del paso que estamos por dar, entonces son los ejercicios espirituales, los retiros mensuales  y un poquito de intensificar más la oración, por eso vamos a tener la preparación de la hora santa, tuvimos una hora santa con la parroquia la semana pasada, y este viernes tendremos otra hora santa siempre para preparación para este momento tan especial”.

Para finalizar la hermana comparte un mensaje para todas esas jóvenes que sienten la inquietud de seguir al Señor en la vida consagrada y aún tienen dudas sobre seguir el llamado, a todas ellas les dice:

“No tengan miedo de dar ese paso para mí fue difícil dar ese paso en el sentido de que si te cuesta dejar tu libertad, libertad en el sentido que te gustan las fiestas, te cuesta dejar todo eso, te cuesta desprenderte de la familia, te cuesta dejar tu modo de vestir, no digo tu modo de ser porque tú tienes que ser autentica, tú tienes que ser la que eres, pero si muchos comportamientos que muchas veces tomamos nosotros allá afuera que a veces no son los correctos que debemos de tomar, no tener miedo de dejar eso por algo más grande, que cuando es la vocación el Señor de la gracia, el Señor va supliendo y te va dando más de lo que tú dejas. Entonces digo, arriésguense vale la pena”.

 

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