Movidos por Jesús 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

25 de marzo de 2018

Tenemos el poder de Cristo para vencer el mal

En el atrio de Catedral se bendijeron los ramos que representan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén Foto: Brenda Delabra

Con el Domingo de Ramos la comunidad católica se prepara para vivir la Semana Santa, al participar con la bendición de hojas de palma, laurel y manzanilla evocando el significado de la entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén.

La procesión de Fray Raúl Vera acompañado por el párroco del Sagrario de la Catedral de Santiago, presbítero Plácido Castro Zamora fue por la calle de Bravo, dio vuelta en Juárez y en el atrio ya esperaban las y los feligreses, en familia o solos con sus ramos en alto.

Este domingo nos prepara para vivir el Triduo Pascual en el que la muerte de Jesús y su resurrección deben llevarnos a la conversión para vivir de una forma distinta y dejar de lado el egoísmo, la mentira que hoy en día son el pecado que daña al Pueblo de Dios.

Después de hacer la oración y esparcir el agua bendita sobre los ramos y la feligresía, Monseñor Raúl Vera abrió la procesión para entrar por el pasillo central de la Catedral, para dar inicio a la Santa Misa con la lectura de la Palabra, además del Evangelio según San Marcos: 14, 1-15, 47 que narra la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Durante la homilía el fraile dominico dio el ejemplo de Judas Iscariote quien pretendió obstruir la gran liberación de la humanidad, “Quería obstruir el reinado que Dios asentaría en el mundo de nuevo, después de que fuera derrotado Satanás y su pecado. Esto es también lo que dice la segunda lectura, Cristo sabiendo que era Dios no se aferró a sus prerrogativas divinas que se entregó hasta la muerte y una muerte de cruz”.

Recordando cuando Jesús les dice a sus discípulos: El hijo del hombre va a ser entregado a los hombres pero resucitará al tercer día, es algo que como cristianos debemos de reflexionar en la vida diaria, cómo reaccionamos ante la injusticia, las desapariciones, las leyes que van reduciendo el nivel de vida, callar no fue en su tiempo la acción de Jesús.

Los feligreses prestaron atención a la lectura de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo Foto: Brenda Delabra

“Nuestro Señor Jesucristo viene a rescatarnos con su muerte y paga con la condena a muerte, pero también entra el perdón de nuestros pecados y la consecuencia que nuestro pecado no produce. No hay que olvidar lo que el Señor le dijo a nuestro padre Adán y nuestra madre Eva, al olvidarlo como la grande autoridad de toda la creación. La tierra te va a producir, esto está pasando el día de hoy. Nuestros hermanos campesinos por el pecado de las grandes empresas que necesitan el agua de los ríos con que se riegan las tierras, no solamente para que los campesinos de México recojan su fruto, su tierra, hoy la necesitan para venderlas en botellas de refrescos, de cervezas, en botellas de agua purificada”.

La denuncia de nuestro Obispo también por la explotación del oro a través de la contaminación de la tierra con cianuro, o en el caso del fracking se viene la inyección de agua con químicos bajo la tierra, misma que no producirá para los campesinos que han caído en las redes de las empresas.

En esta Semana Santa somos llamados a la reflexión, a un cambio de mentalidad, de vida, tomando en cuenta que el pecado produce sufrimiento y muerte, una muerte que nos deja marcados por la valentía de Jesús al enfrentar los golpes, injurias, desprecios de un pueblo que hoy en día tiene la oportunidad de recibir de Jesucristo de nuevo el que nos confíe la administración de la tierra, cada vez que participamos en la renovación de su Alianza.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE