Minas de carbón sinónimo de impunidad 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

A 11 años de la tragedia en Pasta de Conchos han muerto 150 trabajadores más por las condiciones infrahumanas en las que operan las minas de carbón

 

En el séptimo domingo del tiempo ordinario se recordó la tragedia que envolvió a Pasta de Conchos donde un accidente acabó la vida de 63 trabajadores, las muertes por el carbón no han cesado y hoy a 11 años de aquel infortunado día se suman 150 defunciones más.

La activista Cristina Auerbach de la Organización Pasta de Conchos explicó a la feligresía la vida en la carbonífera

Durante la misa dominical nuestro obispo Raúl Vera recordó el hecho en el que la falta de seguridad, garantías para los trabajadores y mala infraestructura de la mina, acabo con la dignidad de la región carbonífera la cual sigue llorando las ausencias de esposos, padres e hijos a las familias que aún les lloran.

“Hoy 19 de febrero del 2017 estamos viviendo un proceso que viene a nuestra memoria, que es el proceso del desarrollo de las minas del carbón porque hoy 19 de febrero podemos tener presente, porque hace 11 años explotó la mina Pasta de Conchos y ahí hay un proceso, eso está vivo hoy”, comentó Fray Raúl Vera al inicio de la celebración.

Después de escuchar la liturgia de la palabra y el evangelio de San Mateo  5, 38-48, en el cual se llama ha no buscar venganza sino a amar y rezar por nuestros enemigos, Monseñor Vera invitó a los feligreses a comprender la fe desde la historia humana, buscando un crecimiento común, viendo el dolor ajeno y como llamó la primera lectura del libro del Levítico 19, 1-2. 17-18 ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’.

“El señor dijo respondan al mal con el bien, te dan una bofetada en la mejilla derecha, presenta también la izquierda, te arrebatan el manto; entregares también la túnica, te hacen caminar mil kilómetros, caminar un kilometro; camina dos. Esta posición de Jesús se sintetiza desde el antiguo testamento no vivas lleno de rencor,  no vivas pensando en la venganza, eso no es lo tuyo, por eso dice el señor, serán perfectos como su padre celestial es perfecto. Esta tierra y este mundo sigue siendo de él y mandó  a su hijo para darnos esto de lo que yo estuve hablando al empezar está Eucaristía. Él nos da la sabiduría del Evangelio que no la conocen los sabios de este mundo, los que creen que obligando a trabajar a la gente de manera barata para ganar mucho dinero, se hacen sabios de ese don, la sabiduría  de Dios que es el amor, la sabiduría de Dios que es la dignidad humana, la sabiduría de Dios que exige la seguridad para el trabajador, eso es lo que quiere decir, amen a su prójimo como a ustedes mismos”, comentó Fray Raúl Vera.

Aterrizando el Evangelio de hoy en la operación de las estructuras políticas y sociales, nuestro pastor comentó el cómo permitimos que en la ley se estipulen contratos a los trabajadores con salarios que no les alcanzan para vivir con sus familias de manera digna, sin seguridad, en la que unos cuantos ganan económicamente a costa de la vida de otros seres humanos.

Monseñor Raúl Vera, cedió un espacio en la homilía a Cristina Auerbach, activista de la Organización Pasta de Conchos quien estuvo en Saltillo en el día en que se conmemoró el XI Aniversario de la tragedia de la cual el pueblo minero ha aprendido a valorar la vida, defender sus derechos pero aún falta camino por recorrer.

“Quiero comenzar dándoles las gracias, nací en Guatemala crecí en Sinaloa, no vengo de una familia minera, no conocía las minas de carbón lo que les pasa a ustedes,  lo que le pasa a la mayoría; la carbonífera suena lejos, queda lejos y no están identificados con esa parte de Coahuila tan nuestra. Cuando llegué a Pasta de Conchos, se decía en ese momento que fue un accidente y yo decía cómo si es un accidente por qué hay militares, por qué hay federales haciendo cercos para que nadie entrara. Y yo decía cuando hay un accidente lo que se espera es que nos acerquemos y estemos las familias de los accidentados, no que las familias queden aisladas”.

Testigo de la forma en que operaron las autoridades en el accidente de Pasta de Conchos, Fray Raúl Vera

“Tuvimos la fortuna de que quienes estaban haciendo el rescate en ese momento en Pasta de Conchos, nos tomaron y nos llevaron a su casa y nos enseñaron de minas de carbón, nos enseñaron cómo debían ser las minas de carbón y nos mostraron unas fotografías de cómo estaba Pasta de Conchos, ahora se por ingenieros que trabajan ahí que entre ellos mismos bromeaban cuando salían del turno de que al menos ‘a mi no me tocó’, porque sabían que algo les iba a tocar y le tocó al tercer turno ese día. Entre los muchos de Pasta de Conchos estaba la cuadrilla de rescate… y yo me preguntaba porque los rescatistas de las minas de carbón estaban en Pasta de Conchos y uno de otro turno obviamente me dijo: ‘es que nosotros trabajábamos para AHMSA y nos castigaron y dos años no podíamos trabajar en esas minas y terminamos en Pasta de Conchos”.

“Así es como tú en tu casa te acostumbras a la inseguridad, nosotros también en las minas y me ponían un ejemplo, uno tiene un tostador ya viejito, mete el pan  al tostador y saca chispas y uno lo que hace es quitar la mano y asomarse como si eso lo fuera a arreglar pero no pasa nada, y así seguimos tostando panes hasta que el tostador truena o genera un corto… Siempre creemos que la inseguridad no nos va a alcanzar, incluso los mineros decían no; es que ya le tocó a mi compadre, ya le tocó a mi hermano, como si al tocarle a otros ya no nos toca a nosotros, y lo que aprendimos es que en el tema de seguridad de las minas debe haber cero tolerancia, el carbón es peligroso de por sí y si un trabajo peligroso se hace sin las medidas de seguridad va a pasar lo que en Pasta de Conchos  y no sólo en Pasta de Concho, han muerto 150 mineros pero claro mueren dos, luego tres, y luego cinco pues nadie sabe”.

“El carbón así es malvibroso, entonces no se deja sacar tan fácilmente una vez en un pozo donde murieron 15, yo llegué y me dijo un minero ‘mira Cristina a mi me parece muy bien que después de Pasta de Conchos por primera vez la iglesia y la gente de iglesia se acerquen a las minas de carbón pero siempre llegan tarde, ustedes llegan cuando ya murieron’, entonces teníamos archivos y expedientes de mineros muertos por condiciones inseguras pero seguían muriendo, eso no paraban y a mí me hizo clic y lo que el Evangelio dice es que hay que buscar la vida y si buscamos la vida llega con abundancia, entonces hay que llegar a lo que es para que la vida permanezca. Lo que hicimos fue repartir miles de tarjetas con mis datos para denuncias anónimas, y empezaron a llegar mensajes Cristina mi esposo se accidentó en un pozo y no tiene seguro social, es de perengano de tal y en 24 horas estábamos con la Secretaria del Trabajo a parar el pozo y luego la bocamina, en los últimos cuatro años logramos disminuir las muertes en las minas del carbón 97 por ciento”.

Llamando a actuar antes de que sucedan las cosas como la corrupción, la muerte, el despojo de las autoridades

Concluyó el mensaje, “Los pueblos y los mineros entendieron que la vida de los mineros vale más que el carbón y la vida de los pueblos mineros vale más que el carbón y por eso nos oponemos a que saquen carbón adentro de los pueblos que políticos como Antonio Nerio y su familia, Álvaro Jaime regidor de Sabinas, estén sacando carbón dentro de los pueblos de familias mineras, y lo que hacemos no es venganza ni por odio, es porque los mineros expresaron y dijeron no queremos morir, es tan llegando tarde, tienen que llegar antes. Esta vocación de familia Pasta de Conchos es un llamado para todos, no lleguemos después, lleguemos antes, no nos quejemos de los gobiernos que tenemos que una vez ya fueron elegidos, actuemos antes, no nos quejemos de la corrupción de las autoridades que se robaron el dinero, actuemos antes porque Dios nos regaló la vida y nuestra vida está en manos de Dios, no de los políticos, no de los gobiernos”.

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