Luz del mundo y sal de la tierra

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Bautizadas y bautizados tiene la misión de edificar en las estructuras para el bienestar de todas y todos

 

Salir al encuentro del hermano migrante, preso, enfermo es llevar luz a su vida. Fotografía: Brenda Delabra

En la misa dominical del quinto domingo ordinario, el Evangelio llama a las y los bautizados a ser luz del mundo, llegar a todos los lugares, espacios y personas, sin distinguir su condición, pues el estar cerca de los pobres, grupos y personas vulnerables es tener un encuentro con Cristo.

Monseñor Raúl Vera López, O.P., celebró en la Catedral de Santiago Apóstol, ante una comunidad de familias que escucharon la Liturgia de la Palabra, que fue desmenuzada en la homilía con ejemplos de la vida actual, por nuestro Obispo.

“Después de la recomendación que nos hace Cristo, que nos recuerda o nos encomienda que somos sal de la tierra y luz de las gentes, dice Él de igual manera, brille la luz de ustedes ante los seres humanos hombres y mujeres para que viendo las buenas obras que ustedes hacen den la gloria con su padre, que está en el cielo. La iglesia le da mucha importancia a las lecturas de cada domingo para que nosotros mastiquemos las palabras del Evangelio y dice el profeta Isaías: ‘Esto dice el Señor comparte tu pan con el hambriento, abre tu casa al pobre sin techo, viste al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano’. ‘Cuando renuncies a oprimir a los demás y retires de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el medio día’”.

En la actualidad, la indiferencia marca las relaciones humanas, se deja a un lado la cortesía, el humanismo, el respeto de cómo debemos dirigirnos a nuestros hermanos, al no tener en la conciencia que todas y todos tenemos una dignidad, esto trastoca las relaciones fraternas.

“Solo pienso en la manera en cómo tratamos a grupos, a humanos, ´pienso en este momento en los miembros de la comunidad lésbico gay ya por el hecho de ser personas homosexuales las juzgamos perversas de raíz, las juzgamos como personas degeneradas, degradadas y promiscuas, esto es una naturaleza que ellos llevan, no es porque estén enfermos, está científicamente estudiado, no es una enfermedad”, sentenció el fraile.

Se refirió también a las personas que están en prisión o a quienes ya purgaron una condena, como integrantes de la sociedad rechazados, etiquetados y tratados con restricción de derechos. “Desde el momento en que van a buscar un trabajo esas personas, aunque las contraten, las contratan bajo condiciones, ‘te estoy haciendo el favor’ y llegan con un salario más bajo porque no presentaste tu carta y llegan también sin derechos laborales como el Seguro Social”, nuestro pastor se refirió a la publicación que se hizo en una red social por parte de algunos medios de comunicación, donde se etiqueta a un hermano preliberado que fue acusado de participar en un asalto. El joven estuvo en un curso de literatura y periodismo durante dos años, mientras cumplía su sentencia, fue ahí donde lo conoció Fray Raúl Vera López.

“Lo que dice el Señor: Cuando quites tu gesto amenazador y la palabra ofensiva, porque así se les trata a las personas marcadas, ¿y cuál era la leyenda al menos en las redes sociales?, El obispo precisamente con la persona que organizó este curso, el señor Obispo y la señorita como se apellida Campbell fueron a sacar a un asesino, ¿por qué? porque estaba acusado, esa ocasión fui a hablar con él y luego me fui a hablar con sus patrones, ahí está la marca, en lugar de buscar la inclusión de estas personas”.

En la oración colecta participaron hombres y mujeres. Fotografía: Brenda Delabra

Con los citados ejemplos, nuestro pastor pidió a la feligresía ver la vida cristiana como parte de la construcción de una ciudad, de un estado, de un país, bajo los criterios cristianos, para poder influir en que los servicios básicos, agua, luz, educación y hasta las fuentes de trabajo sean para todos, es parte de la misión para que la luz brille en todas y todos.

“Cuando Jesús nos dice ustedes son sal de la tierra y luz del mundo, nos dio esta tarea que la palabra de Jesús sea conocida por nuestras obras pero no solamente como individuos sino con las estructuras políticas y la estructuras económicas que forman una sociedad y en la que estamos la mayoría de los que estamos aquí, porque la mayoría somos ciudadanos y entendemos una responsabilidad laboral, una ciudad puesta sobre un monte porque tiene luz, es la que está construida desde los criterios cristianos”, puntualizó fray Raúl Vera.

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