La Navidad celebración profética

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Jesús con su nacimiento nos enseña que el valor de su Iglesia está en los más pequeños

Ver por los más pequeños es una tarea de nos atañe a todos los cristianos

Celebrar el nacimiento de Jesús para la comunidad católica es signo de alegría, las reuniones familiares están llenas de regalos, una cena especial, pero esto no es el  verdadero significado de la Noche Buena, sino renacer individualmente y pensando en lo que como cristianos no toca hacer en una sociedad desgastada.

El 24 de diciembre por la tarde Monseñor Raúl Vera celebró la misa de Navidad en la parroquia de San Pablo Apóstol, que se desarrolló con gran alegría y en la que nuestro pastor dio un mensaje no sólo de fe y esperanza, sino que alentó a los presentes a dar el paso para ser un ejemplo en la tierra de Jesús, de su labor profética.

“San Pablo nos dice que debemos renunciar a todo lo que desdiga a nuestra dignidad de hijos e hijas de Dios porque somos imagen de Dios, actuemos siempre bien.  El Concilio Vaticano Segundo terminó el 8 de diciembre del ‘65 nos viene enseñar con toda claridad lo que a Dios le interesa, al revelarse por medio de su hijo, es el mundo entero y por lo tanto hay una manera correcta de vivir y no sólo individualmente sino como sociedad, como comunidad humana, desde el principio ese niño que nos ha nacido habla de que quiere el Imperio, es Dios poderoso, consejero admirable, príncipe de la paz, nos da idea de la grandiosidad del mensaje que trae para el mundo entero”.

El que el verbo se hiciera carne fue la voluntad de Dios padre para que la humanidad se salvara del pecado, acción a la que no se le ha dado el valor que Jesús mismo ejemplificó en su vida, en tiempos donde para el Imperio Romano contaban sólo los poderosos mientras minimizaba a los más pequeños.

“Ya vivimos en un mundo globalizado y tenemos que entender que el mensaje cristiano abarca todas las dimensiones del ser humano, el Papa nos está pidiendo que vayamos a vivir el mensaje del Evangelio y propiciar el modo de vida en toda la sociedad… Las consecuencias que tiene para nosotros los cristianos aquí en la tierra, en el México de hoy, en el Coahuila de hoy, en el mundo de hoy es que nosotros que somos discípulos de Jesús, en su espíritu hemos sido librados del pecado y tenemos en nosotros el Espíritu Santo en nuestra mente,  en el corazón, en el Evangelio, el Espíritu Santo no sólo nos hace entender en la Biblia sino en lo que estamos viviendo hoy.

Que el nacimiento de Jesús renueve el actuar y pensar

“En este mundo globalizado nosotros ya tenernos que entender que la articulación del mundo es nacional e internacional y que cuando se meten criterios aberrantes en la economía, en la política en la organización de la sociedad el mal se multiplica y esto es cuando en los senadores y diputados se ve la intensión clara que aquí para que siga el saqueo de todos los bienes que tiene la nación, el petróleo, minerales, nuestros bosques, el agua que se las arrebatan a nuestros hermanos indígenas y se convierten en surtidores de hidroeléctricas, nuestros hermanos están defendiendo el territorio, su bosque, su agua, y su vida. Nos ponen una ley en donde entramos en una dictadura militar, cuando esto se decide en unas cámaras contra toda garantía de derechos humanos universales, ya se pronunció la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos contra ese proyecto”, destacó el fraile dominico.

Este tipo de decisiones hace que el mal se multiplique, deje a un lado la dignidad de las personas, por ello Jesús con su nacimiento viene a recordarnos que por mínima que parezca la dignidad de todo individuo, esa mujer, ese hombre cuentan, “La Navidad nos recuerda el papel profético que le dio Jesús a su Iglesia. Jesús puso por delante a los más pequeños, Jesús nació en un pesebre y los primeros que lo conocieron que llegaron a Jesús, no fueron los pastores, fueron  María y José”.

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