Imelda Belmares: madre e hija

Adalberto Peña

adalberto.godines@diocesisdesaltillo.org.mx

El doble rol de una mujer que lucha por el bienestar de muchos.

 

Imelda Belmares con integrantes del Colectivo Sí a la Vida.

Para Imelda Belmares, de 31 años de edad, integrante del Colectivo Sí a la Vida, ser mujer y madre es todo un privilegio, un don de Dios. Ella se describe a si misma como hija, madre, esposa, ama de casa, estudiante y luchadora. Sin miedo a nada y con las agallas bien puestas, Imelda gusta de defender las injusticias, ver por el bienestar de los demás y transmitir un mensaje de dignidad a todas y todos los que la rodean. Es por eso que hoy en día es una de las mujeres mas participativas en la lucha contra el Confinamiento de residuos tóxicos instalado en el ejido Noria de la Sabina.

Como hija, Imelda vivó mucho tiempo bajo una educación en la que las aspiraciones de una mujer no debían ir mas allá de casarse, tener hijos y dedicarse a su cuidado y el de su marido, sin embargo algo en su interior le decía que no debía repetir el patrón aprendido en casa y aunque las circunstancias la llevaron a detener su preparación académica, se permitió soñar y cambiar el rumbo para vislumbrar nuevos horizontes. El afán de proteger a su madre, quien es su mayor motivación, la llevó a ser la mujer que no se deja humillar, la mujer que desea que otras más se unan a la lucha. Con lagrimas en los ojos nos dice: “Ella es mi inspiración, al verla sufrir a ella, yo me propuse no vivir la vida que ella ha llevado, he tratado de defender a las personas que de alguna manera han sido maltratadas y muchas de las cosas que hago es por ella, yo le digo que siempre la protegeré y es por ella y por mis hijos que estoy dispuesta a luchar en contra de todo y de todos”.

Casada a los 16 años, nunca se resignó a un estilo de vida, al contrario, observar lo que pasaba a su alrededor le daba fuerza y motivos para salir adelante. “Me da impotencia y coraje que la gente se quiera aprovechar de los más débiles y siento la necesidad de defenderlos, cuando veo una injusticia se que debo defender” comenta Imelda para quien no fue fácil crecer en un ambiente machista, sin embargo, a raíz de esta situación es que ella demuestra que las mujeres también pueden alcanzar sus sueños. “Ahora estoy estudiando, estoy por terminar la preparatoria, algo que debí hacer hace 15 años, pero yo le digo a la gente y a mis hijos, yo tengo sueños y hay que luchar por ellos”.

Defensora de sus derechos y del bienestar de su familia y su pueblo

Sus hijos han aprendido que nadie puede pasar por encima de sus derechos, ven en su madre un ejemplo de lucha, valentía y dedicación. “Yo siempre les he dicho que no deben dejarse, que hay que defender a los que lo necesitan y han ido aprendiendo. En la escuela siempre alzan la voz no solo por ellos, sino por sus compañeros y eso me llena de orgullo porque se quedan con algo mío, algo que yo les enseñé al andar en esta lucha”.

Aunque han tratado de someterla, Imelda ha salido adelante y ha logrado caminar rumbo a sus metas sin importar lo lejanas que parezcan. “Hace 15 años, cuando me casé, mi esposo quería tenerme en la casa y yo le dije: Tu y yo tenemos los mismos derechos, yo tengo sueños, a ti te gusta ser libre y a mi también, hay que respetarnos”.  Con ese temple, quien ahora lucha y defiende sus derechos, espera algún día convertirse en una abogada para seguir defendiendo las injusticias que se cometen con las personas, principalmente quienes viven y trabajan en el campo

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE