Experimentemos la libertad que Jesús nos da

 

Brenda Delabra

No se puede estar callado ante un mundo que se construye fuera de la igualdad, de la justicia y de la vida digna

 

 

Un gesto de humildad, amor y solidaridad. Fotografía: Brenda Delabra

Saltillo, Coahuila. El Jueves Santo recordamos la humildad de Jesús en la Última Cena junto a sus apóstoles. Con la alegría que compartió ese momento, nuestro Obispo Raúl Vera López, O.P. recordó la institución del Sacerdocio y de la Eucaristía: Mostró un acto de amor al lavar los pies a su hermano Francisco, Obispo Emérito de esta Diócesis, de quien expresó ha servido durante 71 años de sacerdocio y está próximo a cumplir 49 años de Obispo.

La soledad de la Catedral de Santiago Apóstol, no impidió que la celebración del Jueves Santo se disfrutara a flor de piel, al ver celebrar a nuestros obispos que entraron en cada hogar de la Diócesis de Saltillo, pues esta Semana Santa se vive en los hogares a través de transmisiones por redes sociales en medio de una contingencia sanitaria particular a nivel mundial.

El mensaje de Fray Raúl Vera fue claro al pedir a las y los bautizados en centrarse durante el triduo pascual y entender la pasión, muerte y resurrección de Jesús para mostrar solidaridad en este momento en que se pide a la población quedarse en casa. Destacó que hoy se exige el aislamiento, el confinarse en casa para evitar la propagación del contagio de Covid-19 que ha cobrado vidas y exhibido a los sistemas de gobierno y a las estructuras económicas.

Hoy la familia humana nos necesita; la familia humana está sometida por esta terrible pandemia del coronavirus. Las naciones poderosas del planeta están derrotadas, están quebradas, están incapacitadas para enfrentar esto. Hoy el Señor nos pone a nosotros sus discípulos ante un reto impresionante”, comentó el fraile dominico.

En su homilía, frente a las cámaras de las páginas de las redes sociales diocesanas,  Monseñor Vera López explicó sobre el crecimiento exponencial de contagios por coronavirus y la manera en la que 10 personas pueden contagiar a 100, de esas 100 llegar a mil, por lo que los casos se van multiplicando con gran rapidez. Fue así que pidió a quienes siguieron la transmisión el quedarse en casa, practicar la caridad cristiana en este sentido por el bien de todas y todos, además de reflexionar sobre la situación, y las causantes de los problemas económicos y sociales que no permiten la igualdad en nuestro país.

“¿Cómo vamos a vencer esto? Cómo vamos a evitar caer en las muertes que causa un virus como éste, y en las muertes que causa el crimen organizado, el hambre, el hambre que produce la carestía de los alimentos. Porque está mal distribuida la riqueza, está mal distribuido el enriquecimiento en los hogares, lo estamos viendo. No hay medios suficientes. En México tenemos 200 mil médicos menos de los que se necesitarían para los servicios de salud que ya existen. Tenemos que preguntarnos. Es un servicio el que Cristo nos pide, y un servicio humillante que hablemos por la justicia, que hablemos por los pobres, es humillante porque nos juzgan de locos”.

Una muestra de callar y no anunciar el Evangelio completo es la consecuencia que hoy se vive, al no tener las estructuras de salud necesarias para atender esta emergencia de salud, dijo el Obispo de Saltillo en la celebración en la que también se instituye el servicio. “Que el ejemplo de Jesús de humillarse al lavar los pies a sus discípulos, nos lleve a tomar conciencia ante un mundo que debe reconstruirse, y es de todos”.

Al finalizar la homilía, Fray Raúl Vera López lavó los pies al Obispo Emérito, Francisco Villalobos Padilla quien lució conmovido y respondió la acción con una sonrisa a su hermano que le reconoció un camino de vida y entrega a la Iglesia.

Adoración Eucarística y Oración por Monclova

Jesús dio su vida por la humanidad, y nos dejó un ejemplo de obediencia al Padre. Brenda Delabra

Después de la Santa Misa, Jesús Sacramentado fue depositado en una grande y dorada urna instalada en el altar del Sagrado Corazón de Jesús en la Catedral, que se encuentra en una nave localizada en el costado norte del templo Catedral. Ahí inició la oración por nuestras hermanas y hermanos de Monclova, municipio de nuestra Diócesis de Saltillo con más casos de contagios y decesos por Covid-19.

El Santísimo estuvo acompañado durante dos horas y media por cantantes y coros entre los que se encuentran: Istar Carranza, el coro Voces de Esperanza de la parroquia Santo Cristo del Ojo de Agua, Cristo Conmigo de la parroquia Santiago Apóstol, Clara Cisneros laica activa en la Iglesia, el coro Sagrado Corazón y el coro Agua Viva de la parroquia Nuestra Señora del Rosario. Cada uno dirigió sus peticiones, en particular por la salud del mundo, el sacerdocio, las religiosas y por el fin de la pandemia.  

Oración ante el Santísimo

Fray Raúl Vera López O.P. meditó a la luz del Evangelio de San Juan, en el que se narra el sufrimiento de Jesús al finalizar la última cena cuando invitó a los discípulos a ir al huerto de Getsemaní. El Obispo dejó claro que Jesús dio su vida por la humanidad para salvarla del pecado, para dar una vida nueva que tiene un fin, a través del bien. No como se ha construido el mundo solo para unos cuántos que se enriquecen por medio de la explotaciónn de las y los obreros. Como cuando los políticos hacen leyes para favorecer a sus contratistas o cuando modifican leyes para favorecer a los empresarios, para permitir que se puedan hacer grandes mercados con el agua y la explotación de la tierra, sin tomar en cuenta al pueblo. “Tenemos que entender si somos discípulos de Jesús, que Él nos ha consagrado para la verdad y hablar con la verdad es hablar con la justicia, es hablar de derechos humanos, es hablar de dignidad humana, es hablar de sistemas de salud que le dan garantías a toda la población, tener una organizaciónn social verdadera, reflexionó nuestro Obispo Raúl Vera.

 

 

 

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