Dios nos llama a servir

Con la humildad de Jesús y bajo el mandamiento de amarse los unos a los otros

El lavatorio de pies representa el servicio para con nuestro prójimo

La tarde del Jueves Santo, el pueblo de Dios conmemoró la escena de la última cena, nuestro Obispo Raúl Vera lavó los pies a 12 hombres, cada uno vestido de acuerdo a sus oficios, obreros, soldadores, comerciante, chef, ingeniero, trabajadores de la construcción, empleados, lo que nos llama a ser siervos humildes en la predicación y vivencia del Evangelio.

En la Santa Misa de la Institución de la Eucaristía, la Catedral lució llena, pues la Semana Santa es el tiempo del perdón, la reconciliación y una transfiguración de la vida en lo individual. La procesión de los padres de familia y abuelos de niños que cursan el catecismo en la parroquia, marcó el inicio de la Celebración presidida por Fray Raúl Vera, quien dijo a la feligresía que el acto que Jesús realizó al lavar los pies a sus discípulos fue parte del misterio de la transformación, primero individual, y posteriormente los envío a predicar el Evangelio y purificar por medio del bautismo.

Luego de escuchar la Liturgia de la Palabra, Monseñor Vera fue contundente al desmenuzar el significado de los momentos clave que vivió Jesús antes de ser apresado, pues él dio la vida por sus semejantes, “El lavado de los pies, cuando dice ya estaban limpios, el señor Jesús nos está enseñando el bautismo que nos lava, el bautismo que nos limpia, el señor Jesús con el lavado de los pies lleva consigo la purificación que Cristo ha hecho de ellos. Jesús está enseñándoles la continuación de lo que significa haberlos purificado, ahora les enseño que el primer principio entre ustedes será el servicio a los demás y esto de donde nacerá, de aquel mandamiento que les dio Jesús durante la cena, Jesús les va a decir les doy un mandamiento nuevo que se ‘amen los unos a los otros como yo los he amado’, nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus semejantes”.

La bendición del pan para compartir con los amigos es un don que Dios nos da

“En el servicio de nosotros los discípulos de Jesús, nos los damos no los unos a los otros, sino a todo en el mundo entero. Todos los que llevan la insignia de ser hermanos nuestros como seres humanos que son, que tienen la dignidad de hijas e hijos de Dios nosotros les tenemos que ofrecer el servicio, el servicio de qué, de tener el verdadero sentido de la vida, en primer lugar con nuestro ejemplo, el servicio que produzca en ellos vida y no muerte, el servicio que lleve a construir el mundo en donde se garantiza la vida digna para todos, en donde se lleva el mundo de tal manera que todos tengan acceso a los derechos que tiene la dignidad humana, todo hombre que viene a esta tierra lo primero que necesita es el alimento, tiene que nutrir su cuerpo y tiene que crecer como un ser humano verdadero. Lo primero que necesita el ser humano es aprender los verdaderos valores en los que se fundamenta la vida humana para poder construir una familia”, recalcó nuestro pastor.

Entre los actos de conversión que como cristianos debemos mostrar es ver por el cambio de las estructuras, empezando desde la institución más pequeña, la familia, pues es ahí donde los valores humanos y cívicos se aprenden, es cómo aprendemos a convivir, primero con los padres, hermanos, tíos, abuelos, luego se pasa a una convivencia con vecinos, en la escuela, los centros de trabajo y es ahí donde se tiene que actuar porque todos como seres humanos tenemos dignidad, el derecho a un trabajo, salario, educación, descanso, convivencia, vivienda que permitan un desarrollo integral del pueblo de Dios.

Sin embargo, las estructuras económicas, políticas y sociales, han sufrido una transformación en la que unos cuantos viven de manera cómoda, siendo el pueblo el que padece de las injusticias, desigualdad, pobreza, por lo que nuestro Obispo Raúl Vera llamó a los fieles católicos a organizarse de manera articulada, como sujetos que ven por los demás, ciudadanos que son incluyentes y no indiferentes ante el dolor o las necesidades del prójimo, “Esto lo vamos impregnando en la sociedad, eso se debe ir traduciendo, el sentido del servicio a la vida verdadera, a la dignidad de la vida humana…”, puntualizó.

La cuaresma significó el tiempo para transformar la vida individual

Al finalizar la homilía, los 12 hombres que este año se prepararon en un retiro de tres días para representar a los apóstoles que compartieron el pan y el vino con Jesús, se sentaron frente al altar; Fray Raúl Vera les lavó los pies con agua y jabón como signo de la purificación, servicio y humildad para con el prójimo. Posteriormente fue bendecido el pan que tradicionalmente se comparte con la familia, amigos y todo aquel que se desee ser partícipe del amor de Jesús.

La celebración culminó con la procesión que Monseñor Raúl Vera, acompañado de sus discípulos realizó con la Eucaristía hasta la capilla del Santo Cristo, en donde la feligresía participó en la Hora Santa, contemplando a Jesús en el pan que da vida eterna, pues es a través de la hostia consagrada y el vino, como se come y bebe el cuerpo, la dignidad y el alma de Cristo.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE