Dios la llamó 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

10 de septiembre de 2018

Saltillo, Coahuila

Sor Trinidad escuchó el llamado a la Vida Consagrada que es importante dentro de la Iglesia

Sor Trinidad recibió la corona que la desposa con Dios. Foto: Brenda Delabra

Un corazón sencillo y vocación para ser religiosa fue elegido por Dios en la persona de sor Trinidad del Inmaculado Corazón de María quien hizo sus votos perpetuos ante la comunidad de la rectoría de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús, entregándose a la vida contemplativa.

Acompañada de sus padres, hermano y familiares, bienhechores, laicas y laicos, la celebración solemne fue particular, ya que nuestro Obispo Raúl Vera López tomó como ejemplo la vocación de Sor Trinidad, originaria de Oaxaca donde la pobreza y el racismo siguen marcando la vida de pobreza de los indígenas.

“La vida de nuestra hermana tiene que ver con la perfección cristiana que tenemos que alcanzar todos, ella es más sincera, dice Jesús ‘no son ustedes los que me han elegido, yo soy el que les he elegido y les he destinado para que  vayan y den fruto y su fruto permanezca de modo que el Padre les conceda cuando le pidan en mi nombre’.

Pongo el ejemplo referente de la hermana, ella viene de Oaxaca, ella sabe lo que es vivir la pobreza entre los hermanos es una de las poblaciones grandes de los pueblos originarios en Oaxaca. Ella sabe que es producto de una estructura injusta donde a los indígenas los vemos como racistas. No tienen derechos en la Constitución, los indígenas no son sujetos de derecho. Ustedes oyeron alguna vez de los Acuerdos de San Andrés, es reconocer al indígena como sujeto de derecho dentro de su cultura de elegir un modo de vida donde ellos son más sabios para cuidar la naturaleza, son mucho más sabios para aprovechar el agua, mucho más sabios para elegir sistemas de gobierno”, comentó el fraile dominico.

Hizo un llamado a la feligresía de cambiar su pensamiento por la acción ante las injusticias que se comenten contra los indígenas y el pueblo de México. “El fruto es la ayuda a México a que haya justicia donde haya un pacto para los indígenas, para todos los campesinos. En donde no exista un pacto que les quite el agua a los campesinos para dárselo a las cerveceras o a las hidroeléctricas, parece mentira que lo que está pasando aquí con nuestra hermana sea un referente para nuestro país”.

Al momento de dar el saludo de paz a sus padres. Foto: Brenda Delabra

Como laicas y laicos estamos llamados a buscar un régimen justo, donde todos y todas las ciudadanas sean sujetos de derecho.

La elección de Sor Trinidad de consagrarse a la Orden de las Mínimas después de ser interrogada por Monseñor Raúl Vera, prometió castidad, obediencia, vivir bajo las reglas de la Orden de las Mínimas en la vida comunitaria. Posteriormente le fueron entregados las insignias: la lámpara, luz de la resurrección de Cristo como signo de unión esponsal con Él, la Liturgia de las Horas y la corona signo de consagrada para siempre como esposa de Jesucristo.

Su promesa a Dios de servir fue realizada ante nuestro Obispo Raúl Vera y la madre Anna, la acompañaron además los sacerdotes Luis Pisfil, Miguel Ángel García, el padre Emmanuel Marié de la comunidad Verbum Spei, el diácono Mauricio Becerril OM., los frailes Antonio Cassano, Omar Solís de la Orden de los Mínimos.

 

 

 

 

 

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