Dichosos los perseguidos

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Hoy en día alzar la voz contra quien tiene el poder en las estructuras es signo de persecución

El padre Gerardo Escareño predicador del Novenario

La feligresía que durante este día ha participado en las celebraciones del Novenario al Santo Cristo de la Capilla, ha recibido una enseñanza intensa, desmenuzando textos profundos que nos invitan a no tener miedo a armarnos de valor para actuar como Jesús en su tiempo.

Nuestro Vicario General y predicador del Novenario, el padre Gerardo Escareño fue contundente durante la homilía de la celebración de las 6:30 horas, donde trabajadores, amas de casa y adultos mayores asisten, “El Evangelio todos los días nos ayuda, hoy hay palabras fustigantes, es un lenguaje al que no estamos acostumbrados. Hoy nos dice felices los que son perseguidos por causa del bien y los maltratados por la causa del Señor, ya recordamos hace unos días la bienaventuranza de los que tienen hambre y sed de justica, hoy Dios nos vuelve a decir bienaventurados los perseguidos.

La persecución es un hecho histórico desde que el ser humano existe en la tierra y organiza una relación humana y social a su modo, no le gusta cuando se le presiona, no le gusta cuando aparece una voz crítica, una voz demandante sobre todo cuando está mal hecho el arreglo en la organización pública o privada, en una organización religiosa, una organización familiar. No le gusta que se lo reclamen, entonces viene la reacción. La persecución es una reacción de quien tiene el poder en la mano, quien tiene fuerza, hostiga, es quien puede perseguir. La persecución es un acoso, es un seguimiento del hombre justo, de la mujer justa, es una opresión, es una represión para que calle la boca, para que deje de hablar de lo que es bueno y justo, de lo que es recto. La implantación de la justicia de Dios que quiere más equilibrio, no es fácil, no es sencilla, siempre existe el mal que se opone, lo dice hoy el Evangelio si a mí me persiguieron con mayor razón a ustedes”.

Como cristianos debemos ocuparnos de alzar la voz ante las injusticias, ante el mal que existe, el enemigo, los cómplices que generan un ambiente de violencia, de no permitir que el reino de Dios se establezca como él quiere, por ello a partir de hoy los bautizados debemos comprometernos a buscar y exigir el establecimiento de la justicia verdadera, la que Dios quiere para sus hijos.

Como Jeremías debemos salir de la crisis cuando fue perseguido, al pensar que con ser fiel a Dios y un hombre recto tendría paz y consuelo, pero logró leer lo que Dios le pidió, señalar y avisar que de no convertirse en lo individual y como pueblo, las consecuencias serían destrozas.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE