Día Internacional de los Derechos Humanos

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

La Diócesis de Saltillo se ha dado a la tarea de trabajar en la materia, e invita a más laicos a involucrarse en la expansión de la cultura para la defensa de los derechos que nos corresponden a todos

Defensor siempre de los Derechos Humanos Fray Raúl Vera ha apoyado a los Coahuilenses desde su llegada a la Diócesis de Saltillo.

Social, Pastoral Penitenciaria y el apoyo a colectivos como “Si a la Vida” y “Familia Pasta de Conchos”, la Diócesis de Saltillo encabezada por Fray Raúl Vera ha marcado el camino por la creación de una cultura de defensa de los Derechos Humanos.

El 10 de diciembre fue establecido como el Día de los Derechos Humanos por la Organización de las Naciones Unidas, esta fecha coincidió con la Asamblea General que adoptó la Declaración Universal de Derecho Humanos en 1948. En Coahuila crear la cultura de la lucha por el respeto del derecho a la dignidad de la persona, de la vida, la libertad, por citar algunos, ha costado la perdida de personas, ser testigos de abusos cometidos contra niñas, niños, jóvenes, señoritas, mujeres, hombres, ancianos y en este caminar la Diócesis de Saltillo a través del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios que cumple 13 años, ha trabajado con víctimas de la sociedad civil y el gobierno.

Para no dejar pasar un día tan importante en el Salón Polivalente de la Curia Diocesana, se ofreció una rueda de prensa en la que los presbíteros Pedro Pantoja comisionado de la Pastoral para la construcción de la ciudadanía, Fernando Liñán comisionado de Pastoral Social, Diana Iris García, integrante de FUNDEC, Alvin Sorto, migrante hondureño que vive en la Casa del Migrante Saltillo y Fray Raúl Vera estuvieron en el presídium.

Diana Iris busca a su hijo Daniel Cantú Iris, “Las familias que pertenecemos a Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos, como ven ustedes las familias tuvimos la necesidad de rencontrarnos  ante la grande violación que sufrimos, el gran flagelo, la desaparición de nuestros seres queridos, desde 2009 que bien hizo don Fray Raúl Vera de proporcionarnos un espacio para reencontrarnos, hemos estado luchando y demandando la búsqueda de nuestros seres desaparecidos. Como ustedes saben Coahuila es un estado en el que este gran flagelo se ha dado, desde 2007 y vemos que la desaparición forzada es un delito que viola el derecho a la libertad, el derecho a la vida, el derecho a la convivencia y muchos otros delitos, por lo tanto en esta conmemoración somos un grupo bastante vulnerable del cual hemos transformado todo ese dolor en mucha fuerza, pero no lo hemos hecho solos, hemos comprendido que solos y solas no hubiéramos tenido respuestas, si no hacemos colectividad”…

Por su parte Alvin Sorto, hondureño que llegó a Saltillo hace tres meses y lleva dos de ellos viviendo en la Casa del Migrante narró un poco de su experiencia durante el viaje, donde sufrió frío, hambre, y dio testimonio de cómo sus compañeros han sido asaltados, secuestrados y no lograron llegar a México, “Me siento alegre de estar en la Casa del Migrante, con lo poco que nos pueden ayudar me he podido recuperar, me siento bien, gracias a las personas que colaboran con nosotros, porque hay gente buena”.

El padre Fernando Liñán dio lectura al comunicado emitido por el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, y el presbítero Pedro Pantoja concluyó la lectura en la que la Pastoral Social, Pastoral Penitenciaria, Casa del Migrante, Colectivo “Si a la Vida” y FUNDEC agradecen el trabajo que desde el Centro Fray Juan de Larios se ha apoyado.

Para Monseñor Raúl Vera, recordar los inicios de este Centro de atención a víctimas es muy importante, al comenzar con un grupo de miembros de la sociedad civil en un momento en el que no había una conciencia de lo que implicaba defender los derechos humanos. El trabajo comenzó con dos Hermanas Catequistas de los Pobres que prestaban atención en la Casa del Migrante, “Este Centro surgió con la focalización de defender a los migrantes, en el 2001 tuvimos los asesinatos de los primeros migrantes, empezamos a ver la actitud violenta que había hacia ellos, empezamos a darnos cuenta que había una especie de paramilitares que iban cambiando de rostro, esto nos fue haciendo ver que las cosas no iban a ser tan fáciles”.

El trabajo continuó al llegar el primer caso de desaparición forzada con un grupo de 12 personas que salieron del Estado de México hacia el norte del país para vender pinturas,  “Apareció algo en el escenario de los derechos humanos, el tema de la desaparición forzada… Empezamos a crear una estrategia de seguimiento a los casos de la desaparición forzada, desde un principio crear incluso dentro del tema de la Iglesia diocesana una cultura de los derechos humanos, y que nosotros sacerdotes  tenemos que ocuparnos de eso y ser sensibles a eso. Un trabajo con mucho sufrimiento y repercusiones en contra, fue un trabajo que el Centro tuvo que enfrentar”, destacó nuestro Obispo.

Otra de las situaciones es la atención a los mineros con quienes hubo un distanciamiento, al negar el entonces párroco de Nueva Rosita, la bendición a los caravaneros que en 1951 emprendieron una marcha hacia la capital del país con el objetivo de reclamar una nivelación de salarios, “Desde ese momento los mineros se separaron de la Iglesia. El padre Alejandro Castillo y Juan Andrés Dávila me llevaron e hicimos un rescate de los mineros cuando la Caravana del Hambre cumplió 50 años y cuando vino la explosión de Pasta de Conchos el Centro pudo estar cerca de ellos, Ana Villarreal y Cristina Auerbach miembro del equipo de Pastoral Laboral, estuvo unos meses encargada del Centro y era el momento en que el centro de atención era la mina. El centro tiene que ver con familia Pasta de Conchos una base social para defender los derechos de los mineros”, acotó el Obispo Dominico.

Miembros de FUNDEC que buscan a sus hijos, esposo y cuñados han sido cobijados por el Fray Juan de Larios

Actualmente Blanca Martínez está al frente del Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios  para dar seguimiento a los casos de desaparición forzada, trabajo con los miembros de FUNDEC y otros casos como la lucha por la clausura del basurero de residuos tóxicos instalado en General Cepeda donde el “Colectivo Si a la Vida”, no baja la guardia por preservar su suelo libre de contaminación, siguen marcando el camino hacia la expansión de una cultura de la defensa de los derechos humanos.

“Crear una cultura de los derechos humanos es crear una cultura básica para darle un organismo racional a la sociedad mexicana, que bueno que estamos haciendo una valoración de lo que significan los derechos humanos y la defensa, porque si la famosa Ley de Seguridad Interior se aprueba, nos van a barrer, es horrible. La impunidad es un medio de control de población, en el Tribunal Permanente de los Pueblos conocimos que la violencia contra el pueblo mexicano es un medio de control, hemos aprendido que parte de la estructura de gobierno y las políticas públicas están llevadas desde la violencia contra nosotros y que ésta ley es la institucionalización más grave de todo lo que hemos tenido. Hoy estamos entrando en una etapa francamente fascista, francamente de estado, es clarísimo que el dibujo que le están dando a este gobierno es un dibujo de dictadura, hasta ahora la habían llevado como una dictadura blanda y hoy es abierta”, puntualizó el predicador Raúl Vera quien llamó a los ciudadanos a mantenerse informados para lograr defender los derechos que son para todos.

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