Desaparición Forzada un crimen de Estado

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

Familias de víctimas de desaparición forzada exigen justicia al Estado mexicano y reclaman abrazar de nuevo a sus familiares

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Activistas, estudiantes y familiares marcharon por el centro de Saltillo exigiendo justicia

Con el dolor que causa la ausencia de su ser querido, madres y padres de familia, hijos e hijas, hermanas, hermanos, sobrinos, abuelas, marcharon la tarde del martes por las calles del centro de Saltillo, reclamando Justicia para sus familiares desaparecidos y castigo a los culpables.

Organizados en Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUNDEC), las familias tuvieron una marcha más en el marco del Día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada, con la angustia e incertidumbre a cuestas.

Las fotos de las mujeres y hombres que un día salieron del trabajo, a la ciudad donde radicaban, salieron a la tienda o fueron extraídos de sus domicilios, aparecieron en primer plano, detrás los rostros desencajados de quienes no han perdido la esperanza de encontrarlos.

A su paso por la calle de Juárez, luego de Guadalupe Victoria y al grito de ¡Hijo escucha, tu madre está en la lucha!, el trafico se paralizó, comerciantes curiosos salieron a ver el paso de familias que llevan años en un caminar de sufrimiento, de no tener respuesta de la autoridad.

Como Guadalupe Cepeda que busca a su hijo Ignacio Reyes Cepeda, desde el 9 de abril de 2009, desaparecido en Piedras Negras.

“Como mamás estamos sufriendo cada día, nos estamos acabando día a día de no ver a nuestro hijo, está la silla del comedor sola, gracias porque nos están apoyando, realmente lo del gobierno nos dan atole con el dedo”.

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Una madre que busca a sus dos hijos sigue en pie de lucha

En su paso por la calle Victoria nuestro Obispo Raúl Vera O.P., se sumó a la marcha, al dar acompañamiento a las familias en su reclamo de justicia, y acaparar las miradas de quienes transitaban por las banquetas ante el llamado ¡Únanse, únanse que sus hijos pueden ser!

Fotos, lonas, pancartas, velas en señal de luz por la vida de sus desaparecidos, fueron los signos que vistieron este llamado a la sociedad, de integrarse en un frente común para hacer que las autoridades respondan por los hechos que han desintegrado familias, les han robado la paz y tranquilidad.

“Esto ha sido muy atemorizante, nunca pensamos que fuera a pasar esto con nosotros, por eso hacemos las marcha para hacer visualización y más gente se una, para que no sigan desapareciendo personas ya que el gobierno no hace nada. En la procuraduría dicen que lo están buscando y no lo buscan”, comentó Francisco, sobrino de Antonio Jaime quien desapareció en la colonia Hidalgo de Saltillo, en octubre de 2010.

Dentro del recorrido por Purcell hasta llegar a Aldama, el grito fue mayor ¿Qué queremos?, ¡Justicia, ahora se hace indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables!, sentencia que dejó atónito a más uno mientras esperaban su camión.

El acompañamiento para las familias que se han cobijado en el FUNDEC, el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios y la Diócesis de Saltillo, fue discreto por la ciudadanía, sin embargo estudiantes de la Facultad de Trabajo Social y la Escuela de Ciencias Sociales de la UAdeC, se hicieron presentes.

Para Laura Torres que por vez primera participó en una marcha, la experiencia le cambió el panorama, “Si te mueve algo, dices tanta gente desaparecida y uno piensa que no pasa nada, te das cuenta de los nombres que van diciendo y la gente que está desaparecida y es algo que cambia la percepción en la carrera, lo que puedes lograr con trabajo social y a lo mejor poner tu granito de arena con ellos”.

Liliana Bustos también estudiante de Trabajo Social, la misión de actuar a favor del grupo es importante porque las familias han logrado mantenerse en lucha por el deseo de ver nuevamente a sus familiares, “El movimiento es impresionante porque es la esperanza que ellos tienen y con fe pueden lograr algo”.

Con la pregunta ¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?, el contingente llegó de nuevo a la Plaza de Armas, ahí Lourdes Herrera madre de Brandon Esteban Acosta Herrera desaparecido el 29 de agosto del 2009, junto a su padre Esteban Acosta Rodríguez y sus tíos Gualberto y Gerardo Acosta Rodríguez dio lectura al comunicado emitido por FUNDEM y FUNDEC.

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Nuestro Obispo Raúl Vera los acompañó en la marcha y dio un mensaje en la Plaza de Armas a las familias de víctimas de desaparición forzada

En el cual se destaca: “En estos dos sexenios, las familias hemos hecho de todo para implorar primero y exigir después que el Estado mexicano asuma y resuelva esta problemática. Todas ustedes conocen lo que ha pasado. Las víctimas de desaparición de la Guerra Sucia implementada por el Estado mexicano tampoco han recibido verdad, justicia o reparación del daño, en casos que exceden las 4 décadas. Ni la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha podido dar con el paradero de uno de nuestros desaparecidos: Rosendo Radilla, ni de mi hijo, ni del tuyo o del tuyo, y miren que llevamos años ya en mesas de diálogo de alto nivel y de revisiones de expedientes con servidores públicos de todas las instancias”.

Fray Raúl Vera López, Obispo de la Diócesis de Saltillo cerró la concentración de familias con un breve mensaje: “Muchísimas gracias por su testimonio, esto es lo que necesita México. Son también nuestras madres y nuestros padres, nuestras hermanas y nuestros hermanos, son parte de nuestra vida, su lucha es nuestra lucha, su dolor es nuestro dolor, les queremos con toda el alma y somos muchas y muchos, porque gracias a ustedes tampoco desfallecemos y nos estamos despertando, gracias porque están dando a luz a un México diferente”.

La demanda de las familias de víctimas de la desaparición forzada es más enérgica, ¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!

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