Del templo a la sociedad

Adalberto Peña

adalberto.godines@diocesisdesaltillo.org.mx

Jóvenes reciben el sacramento de la confirmación y bautismo; son llamados a sal y luz del mundo

Con la crismación los jóvenes se consagran al Espíritu Santo para ser piedras vivas de nuestra iglesia

El domingo dos de julio, las y los jóvenes del ejido 1 de mayo y comunidades vecinas, además de quienes integran la comunidad parroquial de San Buenaventura fueron designados como nuevos profetas para el mundo al recibir en sus respectivas comunidades el sacramento de la confirmación por parte de Fray Raúl Vera López, Obispo de Saltillo.

En punto de las 10 horas, catecúmenos y jóvenes se presentaron junto con sus padrinos en el templo de San Isidro Labrador después de tomar la debida preparación catequética para recibir el sacramento. Además de la confirmación, hubo a quienes formalmente se les dio la bienvenida a la Gran familia De Dios al recibir el bautismo.

Más tarde, a las 16:00 horas, en el municipio de San Buenaventura tuvo lugar la celebración eucarística en la que algunos jóvenes fueron consagrados al Espíritu Santo y llamados a ser piedras vivas de nuestra iglesia conforme nos pide Jesucristo, fundada en el amor al prójimo y el servicio a los demás; pieza clave para constituirse como buenos ciudadanos y sobretodo buenos cristianos.

Nuestro Obispo se dirigió a ellas y ellos llamándoles a ser constructores de nuestra sociedad: “Ustedes los laicos son llamados a santificar el mundo con su presencia, están llamados a eso”.  Además llamó a los asistentes a reconocer a Jesús en los más pobres: “Los migrantes, los pobres, los que sufren de injusticias son Cristo en persona que viene a decirnos quién es el hombre que estamos creando. El mundo está mal organizado y nosotros debemos ayudar a componerlo, para eso reciben este sacramento”.

“Ustedes crecerán para construir la sociedad allá afuera cumpliendo con sus obligaciones ciudadanas, ahí estará el Espíritu Santo para que le den un tinte de amor a la vida. Los cristianos somos Luz del mundo y sal de la tierra, es decir, hay que entrar en el mundo para cambiarlo, para iluminarlo. En el mundo los cristianos estamos para construirlo sin hambre, sin miseria, sin desigualdad. Esto debe acabar”. Puntualizó.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE