Con fe firme

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

17 de abril de 2018

Y 20 años en el ministerio sacerdotal el padre Ignacio Flores da testimonio de unidad

Un encuentro de generación que dio gran alegría al padre Nacho. Foto: Brenda Delabra

El padre José Ignacio Flores Ramos celebró  20 años de sacerdocio, en el que la evangelización y acompañamiento espiritual que ha dado en diferentes comunidades de la Diócesis de Saltillo le sigue dando frutos.

La Santa Misa fue celebrada la tarde del miércoles 17 de abril en su parroquia del Santo Cristo del Ojo de Agua, sus hermanos sacerdotes Juan Carlos Delgado, Fernando Liñán, el vicario del Ojo de Agua  Christian Figueroa y el padre Arturo Valadez Pizarro que pertenece a la Diócesis de Piedras Negras, concelebraron en este momento tan importante para el creador de Cristo en Línea.

Miembros de la Iglesia de los municipios de Monclova y Saltillo participaron en la celebración Eucarística en donde el padre Fernando Liñán contextualizó la homilía del mayor regalo que tenemos, la Eucaristía, con el servicio del sacerdote saltillense, que fue ordenado el 30 de marzo de 1998.

“Que alegría reunirnos hoy en esta Eucaristía donde vemos a toda la Iglesia celebrando este tiempo bellísimo de Pascua, celebrando a Cristo Resucitado, este es el contexto en el que celebramos los primeros 20 años de vida sacerdotal de padre Nacho… El capítulo seis del Evangelio de Juan nos habla sobre la Eucaristía, sobre Jesús que da vida para siempre”.

Un testimonio de amor, fe y servicio es el que José Ignacio ha dado desde su adolescencia al ingresar a los 16 años al Seminario Menor, en donde cursó la preparatoria, luego el curso propedéutico, siendo la primera generación, junto a los padres Arturo Valadez Pizarro y Juan Carlos Delgado, luego se fueron a estudiar Filosofía y Teología al Seminario de Guadalajara. Luego de el recorrido histórico sobre el ministerio sacerdotal en Múzquiz, el Seminario de Saltillo como director espiritual, vicario en el Santuario de Guadalupe, párroco en la Sagrada Familia en Monclova, luego en el Señor de la Misericordia y actualmente en el Santo Cristo del Ojo de Agua, sus compañeros de generación le dieron unas palabras.

Los colaboradores de Cristo en Línea hicieron un regalo sorpresa. Foto: Brenda Delabra

“Después de este recuento que el padre Liñán nos narró tan apasionado, nosotros  que vivimos muy de cerca la formación, tenemos que darle gracias a Dios porque el Nachote como le decimos sigue aquí, hemos caminado juntos cada quien desde su trinchera, lo más importante es que vamos caminando junto con ustedes, ojalá podamos todos darnos la gratitud de que seguimos en el camino, algunos se han salido, otros se han casado, no nos hemos quedado los más buenos, pero aquí seguimos, felicidades padre nacho Dios te bendiga”, dijo el padre Juan Carlos Delgado.

Por su parte el secretario canciller de la Diócesis de Piedras Negras Arturo Valadéz Pizarro comentó “Lo admiro mucho por todas las cosas que mencionaba el padre Liñan, nos apoyó mucho, fue un compañero que ayudo a la convivencia y la fraternidad, tiene muchas cualidades en lo que respecta al canto, a sus conocimientos, al trato con la gente, al trabajo pastoral, incuso con los mismos seminaristas el trato y la convivencia, es digno de admirar, sobre todo porque en verdad es un hombre sencillo, que se da sin esperar algo a cambio de la misma comunidad o de nosotros los mismos sacerdotes”.

Emocionado por las muestras de cariño de sus hermanos presbíteros y ver el templo lleno de fieles, amigos, los coros que participaron en la Misa, padre Nacho tomó la palabra para agradecer y principalmente pedir a las y los laicos su oración.

Un encuentro de generación que dio gran alegría al padre Nacho. Foto: Brenda Delabra

“Estos meses he reflexionado mucho en el sacerdocio y a propósito de mi aniversario tengo muchas cosas qué pensar y reflexionar porque justamente en un año en el que los sacerdotes hemos estado siendo vigilados, muy observados juzgados, me preguntaban ha bajado la afluencia en las misas  y la verdad es que no. He estado muy cerca en estas situaciones que han pasado con nuestros hermanos sacerdotes porque si fuimos 17 en la generación y muchos han dejado el sacerdocio y ha sido muy doloroso. Esta misma comunidad lo ha vivido y es justamente la reflexión que quiero hacer es pedirles que recen por nosotros, acompañarlos en este caminar, saber que somos humanos y que el trato con ustedes y la vivencia de la fe nos fortalece bastante a nosotros los sacerdotes, estamos echándole muchas ganas en la Diócesis, que sepamos interpretar todo lo que se dice en torno a los sacerdotes, que muchos de ustedes conocen más sacerdotes y saben que generalizar nunca es bueno, si algún miembro de su familia sufre alguna caída, y a todos ustedes los juzgan creo que les dolería”.

Al finalizar la Eucaristía la comunidad, así como la familia del padre José Ignacio Flores Ramos tuvieron una convivencia, en la que compartieron la cena que ofrecieron  los grupos de apostolado, además de disfrutar del baile amenizado por el grupo Puro Tequila, la fiesta fue posible gracias a la buena disposición del salón El Castillito, el audio y sonido Rossei. En el festejo los presbíteros Miguel Ángel García y Emmanuel Ortiz, compartieron la alegría de su hermano sacerdote, quien abrió el baile con su mamá, la señora Cuquita.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE