Auténticos pastores

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

16 de agosto de 2018

Saltillo, Coahuila

Que su preparación en el Seminario y a la luz de la palabra los ayude a ser coherentes y tener un compromiso profético

En la foto del recuerdo seminaristas y formadores con nuestro Obispo. Foto: Brenda Delabra

Los 46 alumnos que cursaran el ciclo escolar 2018-2019 en el Seminario Diocesano de Saltillo Sagrado Corazón participaron en la Santa Misa, presidida por nuestro Obispo Raúl Vera quien les dio la encomienda de preparase para ser pastores con olor a oveja, ser parte de una Iglesia dialogante y no ser padres de templos, sino que acompañen al Pueblo de Dios en la dimensión social y cultural actual.

Este año en el Curso Introductorio hay ocho seminaristas, 14 en el Propedéutico, 16 cursan filosofía y ocho en teología, más siete jóvenes que están dentro del programa “Seminaristas en familia” que estudian la preparatoria en sus lugares de origen y acuden a reuniones semanales al Seminario y al finalizar la preparatoria continuarán sus estudios en Saltillo.

Acompañados de sus formadores los jóvenes escucharon atentamente el mensaje de Fray Raúl Vera O.P., quien les pidió preparase para el mundo globalizado en que vivimos, porque no es fácil comprender la dimensión que lleva consigo el Evangelio en la realidad social en donde todos estamos llamados a conformar una sola familia, además de tener la capacidad de estar abiertos al diálogo interreligioso.

“Están siendo preparados para que por su propio esfuerzo continúen actualizándose. Una actualización de nuestro templo para tener la capacidad de leer los acontecimientos de lo que Dios nos está pidiendo. Es muy importante que hoy no sean cerrados ni cuadrados.  Si algo estorba al crecimiento de las personas es un padrecito cuadrado que tiene tres ideas de la vida y que si le llega una persona joven o una persona preguntándole de algo que se salga de su cuadrito, le contesta mal y lo manda para otro lado, primero por su poca cultura y prefiere ser hasta grosero y dejar a la gente con la palabra en la boca, eso ya no”

Los formadores y maestras del Seminario hicieron la profesión de fe en la Santa Misa. Foto: Brenda Delabra

Monseñor Raúl Vera recalcó que la formación en el seminario es para aprender a estudiar, para aprender a orar, para aprender a convivir y tratarse desde sus distintas procedencias, por lo que deben desarrollar la habilidad y tener la capacidad de tratar con mucha gente, pues los laicos son muy importantes en la Iglesia tanto que ellos tienen voz y trabajan en el Plan Pastoral Diocesano, motivos que deben tener presentes durante su formación, además de encaminar su crecimiento cultural, la visión sobre los acontecimientos sociales, políticos, culturales que pasan en la comunidad.

“Es importante que la gente aprenda a leer el Evangelio para su vida, el Evangelio es palabra actualizada. Cuando proclamamos el Evangelio es Jesús que habla, hay que hacer que la gente sienta que el Evangelio está llegando a su vida”.

Un pastor que no toca tierra en su predicación no está cumpliendo con su pueblo, como citó el predicador dominico el documento de Aparecida en la quinta Conferencia General del Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe.

“El evangelizador que está anunciando el Evangelio de la vida en medio de unas situaciones de muerte que está padeciendo la gente, si el que evangeliza no hace nada por remover las condiciones de muerte, ni crea que está al servicio del Evangelio de la vida, está al servicio del misterio de la muerte porque está dejando las cosas que hacen morir a su ovejas, intocables”.

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