Asociados venzan el pecado del mundo 

Brenda Delabra

 brenda.delabra@diocesisdesaltillo.org.mx

15 de diciembre de 2018

Ejido San Isidro, Castaños, Coahuila

Los campesinos y sus familias requieren organizarse para mejorar sus condiciones de vida y ser sujetos activos en la sociedad

El encuentro reúne a las familias cada año para pedir la intercesión de Santa María de Guadalupe. Foto: Brenda Delabra

Con alegría, habitantes de los ejidos Dolores, El Márquez, Plan de Guadalupe, El Tanquito, Presa Rodríguez, Acambaro, El Granjero, Palo Blanco, Estación Baján, Soledad, Santa Teresa, La Joya, Las Coloradas, Norias, Providencia, Los Lirios, Presa Chaires, el Sago y San Isidro se reunieron para vivir la edición XXI del Encuentro Guadalupano Campesino.

A las 10:00 horas en la entrada de terracería para el ejido San Isidro un grupo de cabalgantes se reunió para hacer un corto recorrido acompañados de nuestro Obispo Raúl Vera, el padre Jorge Salvador Guzmán, párroco de la Sagrada Familia en Monclova, y el padre David López, encargado de Pastoral Rural en la Vicaría Nuestra Señora de Guadalupe.

Un cielo aborregado, viento helado y el galope de los caballos anunció la llegada del Obispo de la Diócesis de Saltillo a las familias que esperaron en la entrada del ejido donde se vivió una fiesta, al paso de los caballos se escucharon aplausos, y los campesinos se sumaron a pie con las imágenes de Santa María de Guadalupe que peregrinaron en los 46 rosarios.

En el tercer domingo de Adviento en que celebramos la alegría de esperar el nacimiento del hijo de Dios, se vivió al ser recibidos los visitantes con gran calidez por las seis familias que habitan el ejido San Isidro.

Afuera de la pequeña capilla se celebró la Santa Misa, en la que además de hablar de La Morenita del Tepeyac, fray Raúl Vera, pidió a la feligresía entender el nacimiento de Jesús, quien vino a salvar a la humanidad del pecado, en su condición humana fue siempre obediente al Padre hasta la muerte.

“El Evangelio ha impregnado muchas culturas aunque no han creído en Cristo personalmente, pero ahí está reflejado el verdadero comportamiento de la vida humana.Nuestro Señor Jesucristo vino a eso a la tierra, cómo se explican ustedes que vino la Virgen de Guadalupe y cuando ella vino empezaron aumentar las conversiones de los hermanos de las culturas indígenas de aquí de México.

Es tradición el recorrido a caballo en honor de la Morenita del Tepeyac. Foto: Brenda Delabra

Dios nos quiere a todos y tiene caminos insospechados para que todos lleguemos a la verdadera fe. Esforcémonos por dar testimonio de nuestra fe, hace rato les dije cuídense, esto es el Evangelio : ámense unos a otros. Cuídense que no entre el mal en sus ejidos, el mal entra  a través de personas físicas concretas, cuídense, esto es lo más importante”, dijo el predicador a los campesinos y sus familias.

Además de invitarlos a ser parte activa en el Plan Pastoral de la Diócesis de Saltillo porque al integrarse ellas y ellos a las reuniones que se hacen se tendrá una verdadera perspectiva de la realidad que viven los habitantes de los ejidos. También les convocó a unirse para trabajar en una cooperativa, al no tener ganancia de lo que producen en el campo, pues hay personas que les compran a bajo costo y en la reventa obtienen una gran ganancia.

“Aprendan a asociarse a crear una comunidad… Tengan el deseo de ayudarse, a eso vino Cristo, es el hijo de Dios que vence el pecado en nosotros, pero también nosotros asociados vencemos al pecado del mundo. Vencer la explotación a ustedes les explotan con sus productos, asóciense;  todos unidos por la honradez y honestidad y ustedes van a sacar adelante muchas cosas”.

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