410 años de estar en Saltillo

Adalberto Peña

adalberto.godines@diocesisdesaltillo.org.mx

27 de julio de 2018

Saltillo, Coahuila

La imagen del Santo Cristo de la Capilla comienza sus festejos y reúne gente de todo el país y el extranjero.

Monseñor Vera López besa la reliquia incrustada a los pies de la imagen: una astilla auténtica de la Cruz de Cristo. Fotografía: Adalberto Peña

Con gran fervor el pueblo Saltillense se congregó la mañana del viernes 27 de julio para presenciar el descenso de la imagen del Santo Cristo de la Capilla de su camerino antes de ser trasladado a la Catedral de Santiago en donde reposa durante su novenario y la fiesta preparada en su honor.

Desde las siete de la mañana comenzaron a llegar las y los devotos de la imagen con el objetivo de obtener un buen lugar para ser participes de la celebración eucarística que año con año preside Fray Raúl Vera López, O.P., obispo de nuestra diócesis para así dar inicio a los festejos que se han convertido ya en una tradición saltillense que reúne también a personas del resto del país y del extranjero.

Anticipado al inicio del novenario, Monseñor Vera comentó al comenzar la celebración que el tema central de este año, los jóvenes, debe llevar a todas y todos a tomar conciencia y preocuparse por la situación que vive el país: “Este novenario que está por comenzar está dedicado a los jóvenes y habrá palabras muy directas para ellos pero también para nosotros, para despertar nuestra preocupación por ellos. Hoy nuestros jóvenes son explotados, contratados por más de 12 horas, en condiciones de trabajo que no les favorecen y todas estas reformas del trabajo contribuyen a la destrucción de la sociedad. Debemos pensar en que mundo les estamos dejando y delante del Santo Cristo debemos pensarlo con toda seriedad”.

Durante la homilía, haciendo referencia a la imagen del Santo Cristo que representa a Jesús Crucificado, nuestro obispo recordó que el sacrificio de Jesús ha sido para curar al pueblo de un gran mal que le aqueja: “La historia de Jesús no queda en la cruz, el resucita y es elevado a la gloria. La Salud que trae a la humanidad es la capacidad de distinguir entre el bien y el mal para poder apartarnos del mal y hacer el bien. El pecado es una enfermedad y toda persona que actúa deliberadamente contra su prójimo, está enferma. La Salud que Jesús nos da por medio de su muerte es total. Todo lo tenemos ganado con Jesús”.

Terminada la celebración, el pueblo esperaba impaciente el verdadero motivo que los reunió, ver bajar la tan venerada imagen y tenerle cerca aunque sea por unos instantes. Los Caballeros del Santo Cristo, colaboran en su traslado para colocarlo en el lugar en donde se expone antes de llevarlo al lugar que será su casa en los próximos días.

Entre llantos, vítores, y el repicar de las campanas, la imagen que vive en Saltillo desde 1608 es recibida con una ovación. Se trata del inicio de una verdadera fiesta que congrega a personas de todas las generaciones y que durante 12 días une a esta porción del pueblo de Dios en oración por sus necesidades.

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
EMAIL
Facebook
YOUTUBE